5 de noviembre de 2026 - 10:50

Alerta máxima en Europa: al menos 25 vuelos recibieron amenazas de bomba y desplegaron cazas militares

La nueva oleada provocó desvíos, evacuaciones y aterrizajes bajo escolta militar. En 48 horas ya hubo dos episodios masivos y las autoridades investigan si están relacionados.

Europa atraviesa una nueva jornada de máxima tensión aérea por una ola de amenazas de bomba que alcanzó al menos a 25 vuelos comerciales este jueves. Aviones fueron desviados, pasajeros evacuados y cazas militares salieron al aire para escoltar aeronaves, mientras equipos especializados inspeccionaron los aparatos en distintos aeropuertos del continente.

La dimensión del operativo fue creciendo con el paso de las horas. Los primeros informes daban cuenta de 12 aeronaves afectadas y luego elevaron la cifra a 17, pero la actualización de Reuters confirmó al menos 25 vuelos bajo amenaza. Entre las compañías involucradas aparecen Aer Lingus, Wizz Air, LOT, Finnair, EasyJet e Iberia.

Los episodios alcanzaron rutas vinculadas con Roma, París, Praga, Sofía, Bruselas, Milán y Viena, entre otras ciudades. Hasta el momento no se informó del hallazgo de explosivos y varias de las alertas ya fueron descartadas tras las inspecciones, pero las autoridades europeas mantienen abierta la investigación sobre el origen y una posible conexión entre los mensajes.

La preocupación aumenta porque no se trata de un hecho aislado. Apenas el martes, otros siete vuelos y un crucero recibieron amenazas similares en Europa. Tampoco se encontraron artefactos explosivos en aquellos operativos.

Un avión con 157 personas terminó en una base militar

Uno de los casos más delicados involucró al vuelo EI402 de Aer Lingus, que viajaba desde Dublín hacia Roma. El Airbus A320 recibió una amenaza durante el trayecto y terminó desviándose hacia la base aérea militar de Évreux-Fauville, unos 100 kilómetros al oeste de París.

A bordo viajaban 151 pasajeros y seis tripulantes. La aeronave aterrizó sin incidentes y todos fueron evacuados mientras especialistas en desactivación de explosivos comenzaron la inspección. El operativo incluyó la intervención de un caza Rafale francés.

Italia también desplegó su Fuerza Aérea para acompañar hasta Roma a un avión de Finnair procedente de Helsinki. El vuelo aterrizó en Fiumicino con normalidad y sin afectar las operaciones del aeropuerto. Otro avión de la misma compañía, que viajaba hacia Viena, recibió una amenaza similar y pudo completar su ruta.

En Bulgaria, la dimensión del operativo fue todavía mayor: la Fuerza Aérea informó que tres aviones comerciales fueron escoltados por cazas. Dos vuelos de Ryanair procedentes de Copenhague y Madrid aterrizaron en Sofía, mientras que otro servicio que había partido desde Londres fue desviado hacia Plovdiv.

Un Airbus de Aer Lingus con 157 personas a bordo fue desviado a una base militar francesa, mientras otros vuelos recibieron escolta de cazas en Italia y Bulgaria. Foto: Flight Radar

Un Airbus de Aer Lingus con 157 personas a bordo fue desviado a una base militar francesa, mientras otros vuelos recibieron escolta de cazas en Italia y Bulgaria. Foto: Flight Radar

Amenazas por correo y aeropuertos en alerta

España también quedó en el centro de las amenazas. La Guardia Civil recibió tres correos en menos de 20 minutos, vinculados con dos vuelos de Air Europa desde Madrid hacia París y cuatro aeronaves de Iberia procedentes de Roma y Milán. Algunos aviones fueron detenidos o regresaron a sus posiciones y los pasajeros tuvieron que descender para permitir las inspecciones.

En Madrid-Barajas, las comprobaciones descartaron la presencia de explosivos en los vuelos alcanzados por la alerta. En Praga, en tanto, la Policía checa confirmó amenazas contra cuatro aviones y señaló que su credibilidad era considerada baja, aunque activó igualmente todas las medidas de seguridad y revisiones con equipos especializados.

Otros episodios alcanzaron aeronaves que aterrizaron en Milán, Bruselas y Bucarest. En Dinamarca, unidades militares revisaron dos aviones en el aeropuerto de Copenhague y tampoco encontraron dispositivos explosivos.

Europa investiga si existe una operación coordinada

La sucesión de incidentes disparó interrogantes sobre una posible acción organizada. Sin embargo, hasta este jueves ningún Gobierno atribuyó oficialmente las amenazas a un país, organización o grupo determinado, y tampoco está probado que todos los episodios formen parte de una misma operación.

El comisario europeo de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, aseguró que todavía es “demasiado pronto” para determinar si existe una relación entre los casos y confirmó que Bruselas mantiene contacto con los países afectados y con la Agencia Europea de Seguridad Aérea.

El contexto genera especial inquietud porque varios países europeos denunciaron durante los últimos meses episodios de sabotaje y ataques híbridos contra infraestructuras. Reuters señaló que algunos gobiernos han responsabilizado previamente a Rusia por otras acciones de este tipo, aunque Moscú niega cualquier participación y, hasta ahora, no existe una atribución oficial que vincule a Rusia con estas amenazas aéreas.

Con los vuelos de este jueves, Europa acumula dos oleadas masivas de alertas en apenas 48 horas. Las inspecciones realizadas hasta el momento no detectaron explosivos, mientras las fuerzas de seguridad continúan investigando el origen de los mensajes y si detrás de ellos existe una misma estructura.

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