Los cuerpos de cinco recién nacidos o fetos fueron hallados en la vivienda de una pareja en la ciudad francesa de Orange, en el departamento de Vaucluse, sureste del país, informaron este martes medios locales. Hay conmoción en Francia.
El hecho se produjo después de que la mujer diera a luz a un bebé sano tras un embarazo no detectado; los restos estaban guardados en cajas dentro de la casa.
Los cuerpos de cinco recién nacidos o fetos fueron hallados en la vivienda de una pareja en la ciudad francesa de Orange, en el departamento de Vaucluse, sureste del país, informaron este martes medios locales. Hay conmoción en Francia.
El hallazgo se produjo después de que la mujer diera a luz durante el fin de semana, el 27 de julio, a un bebé sano tras un embarazo que, según los medios franceses France 3 y ICI Provence-Alpes, no había sido detectado ni por ella ni por su entorno —lo que en Francia se conoce como “déni de grossesse” o negación de embarazo—.
Mientras ella permanecía en el hospital, su marido registró la vivienda familiar y encontró los primeros restos, ocultos en ropa dentro de un armario, tras lo cual alertó de inmediato a las autoridades.
Los investigadores realizaron un allanamiento y localizaron finalmente al menos cinco cadáveres de fetos o recién nacidos en distintos grados de descomposición, guardados dentro de cajas, según fuentes próximas al caso citadas por Franceinfo y la agencia AFP. Las pesquisas deberán determinar la naturaleza exacta de los restos, así como las circunstancias y la fecha de las muertes. Los primeros exámenes forenses, incluida una autopsia, estaban previstos para este miércoles.
La mujer, que tiene otros dos hijos de 8 y 12 años con su marido, permanece hospitalizada y por el momento no ha sido puesta bajo custodia policial. El hombre, que según los investigadores descubrió el embarazo recién en el momento del parto, dio aviso a los servicios sociales y psicológicos tras el hallazgo. La investigación fue confiada a la Subdirección de Lucha contra la Criminalidad Organizada y la Delincuencia Especializada, mientras que la fiscalía de Carpentras, consultada por AFP, evitó por ahora dar declaraciones sobre el caso.
Este suceso evoca otros episodios recientes en Francia vinculados a la negación de embarazos y el ocultamiento de los nacimientos al entorno familiar. El pasado mes de febrero, una mujer de 50 años fue detenida en Aillevillers-et-Lyaumont, en el este del país, tras el hallazgo de dos bebés en un congelador. En 2022 se habían descubierto otros dos recién nacidos en circunstancias similares en Bédoin, también en el departamento de Vaucluse.
Los especialistas señalan que este tipo de infanticidios suelen estar marcados por una alteración del discernimiento de la madre o por la negación del embarazo, que se mantiene oculta incluso a la propia pareja o a la familia cercana. En el precedente más grave registrado en Francia, Dominique Cottrez fue condenada en 2015 a nueve años de prisión por la muerte de ocho recién nacidos, después de que el tribunal reconociera una alteración de su capacidad de discernimiento en el momento de los hechos.