Un descubrimiento paleontológico de enorme valor científico y comercial acaparó la atención internacional. Dos dinosaurios recién nacidos que quedaron sepultados en la actual región de Montana (Estados Unidos) hace entre 72 y 83 millones de años salieron a la luz y ahora forman parte de una exclusiva subasta privada con una tasación que supera el millón de euros.
El fósil fue hallado en la reconocida Formación Judith River y se destaca por su extrema rareza, ya que los restos de crías de dinosaurio pocas veces logran superar el proceso de fosilización debido a la fragilidad y el reducido tamaño de sus huesos.
Un tesoro oculto en la roca
El bloque fósil preserva de manera casi milagrosa a dos especímenes neonatos junto a los restos de las cáscaras de los huevos de los que acababan de nacer.
Estado de conservación: Uno de los ejemplares se encuentra relativamente expuesto en la superficie, mientras que el otro permanece parcialmente resguardado bajo fragmentos calcáreos.
Potencial oculto: Varios elementos óseos asoman por los bordes de la roca, lo que sugiere que podría existir más material biológico inexplorado en el interior del bloque.
A qué especie pertenecen y por qué despiertan interés
De acuerdo con los análisis preliminares de la morfología en sus cráneos, extremidades posteriores y pelvis, los expertos determinaron que los especímenes corresponden a la familia de los hadrosáuridos (conocidos comúnmente como dinosaurios con pico de pato). Además, la textura de las cáscaras guarda estrecha similitud con las asociadas a la especie Maiasaura, aunque la comunidad científica apunta a realizar nuevas investigaciones detalladas para confirmarlo con precisión.
Si bien el destino del fósil en manos del sector privado abre el debate habitual entre los museos y los coleccionistas particulares, la pieza representa un registro único para comprender los patrones de reproducción y los primeros estadios de vida de los grandes reptiles que dominaron el planeta antes de su extinción masiva.