El hijo de Nicolás Maduro difundió este sábado el primer mensaje del líder chavista desde la cárcel, donde permanece detenido en Estados Unidos y sometido a un proceso judicial por narcoterrorismo. A través de un video publicado en redes sociales, Nicolás Maduro Guerra aseguró que su padre se encuentra “bien” y con ánimo firme, pese a la situación judicial que enfrenta en Nueva York.

“Los abogados nos han dicho que está fuerte. Dijo que no estemos tristes, que ‘nosotros estamos bien, somos unos luchadores’”, expresó el dirigente chavista, al tiempo que remarcó que su padre “no fue vencido” pese al uso de lo que calificó como una “fuerza desproporcionada”.

Maduro hijo sostuvo que el líder venezolano mantiene entereza frente al proceso judicial y volvió a denunciar una persecución política. “Un hombre que no pudieron vencer por ninguna vía y tuvieron que recurrir a esto, pero no lo vencieron. Él está fuerte”, insistió.

En paralelo, trascendieron detalles de gestiones diplomáticas de alto nivel que se habrían activado antes de la detención. Según una investigación de The Washington Post, el Vaticano intentó negociar un exilio de Nicolás Maduro en Rusia para evitar la ejecución de la denominada “Operación Resolución Absoluta”, que culminó con su captura. En ese marco, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, habría mantenido una reunión reservada el 24 de diciembre con el embajador estadounidense ante el Vaticano, Brian Burch.

Maduro fue trasladado a un tribunal federal de Nueva York, donde se declaró inocente de los cuatro cargos que le imputa la Justicia estadounidense, entre ellos conspiración para importar cocaína a gran escala y posesión de armas de guerra. El proceso está a cargo del juez Alvin Hellerstein, de 92 años, quien encabeza el tribunal que analiza la presunta coordinación de una estructura internacional de narcotráfico con vínculos con cárteles mexicanos, la guerrilla colombiana de las FARC y la organización criminal venezolana Tren de Aragua.

Durante la audiencia inicial, el propio Maduro afirmó: “Soy el presidente de Venezuela y me considero prisionero de guerra. Me capturaron en mi casa de Caracas”. La próxima audiencia fue fijada para el 17 de marzo, mientras el líder chavista permanece detenido en una cárcel de Brooklyn.