Una joven iraní de 23 años fue condenada a muerte por mensajes en redes sociales que las autoridades consideraron blasfemos. Se trata de Najmeh Amini, estudiante de contabilidad, que permanece presa en la cárcel de Vakilabad, en la ciudad de Mashhad, al noreste del país. En otra causa, además, recibió una pena de más de 12 años de prisión.
La sentencia generó una fuerte reacción de organizaciones internacionales de derechos humanos, que denuncian el uso de la pena capital para castigar la libertad de expresión y acallar voces críticas del régimen. El fallo todavía no está firme: puede ser apelado ante la Corte Suprema de Irán.
De qué la acusan
Amini fue acusada del delito de “sab ol-nabi”, una figura de la ley islámica iraní que castiga las ofensas contra el profeta Mahoma. La investigación comenzó cuando la Policía Cibernética (FATA), que vigila la actividad en internet, detectó publicaciones que, según las autoridades, contenían expresiones ofensivas contra figuras veneradas por el islam chiita. El contenido exacto de los mensajes no fue difundido.
La joven fue juzgada por la Sala Sexta del Tribunal Penal de la provincia de Jorasán Razaví, presidida por el juez Javad Asian-Yazd.
La defensa y el rechazo del tribunal
Durante el juicio, Amini declaró que había consumido hongos alucinógenos con un grupo de amigos y que escribió los mensajes bajo sus efectos. Su abogado sostuvo que fue un desliz involuntario, sin intención de insultar al profeta.
El tribunal rechazó el argumento. El juez cuestionó por qué, si estaba bajo los efectos de sustancias, no dirigió sus expresiones contra adversarios del régimen como Estados Unidos o Israel, y puso en duda que una persona en ese estado pudiera identificar la plataforma en la que publicaba. Esto ocurrió pese a que la ley iraní prevé excepciones cuando las expresiones se hacen sin intención o en determinados estados de alteración de la conciencia.
Su mensaje desde la cárcel
El caso ganó repercusión internacional cuando se difundió, en septiembre, un audio atribuido a Amini grabado en la prisión. En él pidió la intervención de la ONU, de abogados y de organizaciones de derechos humanos, y dijo que no quiere ser una heroína sino que sean su voz.
También habló de sus padres y de su sufrimiento: se definió como una joven inocente, con sueños y esperanzas, y pidió que recuerden su nombre porque quizás no pueda volver a hablar. Aseguró que aún conserva la esperanza de vivir en un país libre.
Detenida durante las protestas
Amini fue arrestada a principios de febrero de 2026, tras las protestas antigubernamentales que se extendieron por ciudades iraníes durante enero, en medio de una profunda crisis económica y descontento social. Según la agencia de activistas HRANA, más de 50.000 personas fueron detenidas durante esa ola de protestas, que fue reprimida con dureza.
Además del proceso por blasfemia, la joven enfrentó una causa ante un tribunal revolucionario, donde fue condenada a 12 años, seis meses y un día de prisión por actuar contra la seguridad nacional y hacer propaganda contra el régimen.
Qué dice la ley iraní
El artículo 262 del Código Penal Islámico establece la pena de muerte para ciertas ofensas contra el profeta Mahoma y otras figuras religiosas especialmente veneradas. El artículo 263, en cambio, contempla excepciones cuando las expresiones se dicen bajo coacción, por error, sin intención deliberada o en ciertos estados de intoxicación. En esos casos, el acusado no sería responsable del delito capital, aunque podrían aplicarse otras sanciones, como hasta 74 latigazos.