Una imagen difundida por la NASA sacudió las redes sociales al mostrar una Tierra muy distinta del clásico planeta azul: irregular, cubierta de enormes bultos y con profundos hundimientos. Sin embargo, la impactante animación no revela que vivamos sobre una gigantesca “papa”, sino algo invisible y mucho más complejo: las variaciones del campo gravitatorio terrestre.
La visualización fue publicada el 15 de julio por el Estudio de Visualización Científica del Centro Goddard de la NASA. En pocos días, comenzó a circular acompañada por una afirmación tan atractiva como imprecisa: que esa sería la “verdadera forma de la Tierra”.
Una Tierra llena de bultos que sorprendió al mundo
A primera vista, la recreación parece mostrar un planeta drásticamente deformado. Hay sectores que sobresalen, otros que se hunden y una superficie que se aleja por completo de los globos terráqueos utilizados en las escuelas.
La explicación está en el geoide, una superficie matemática construida a partir de la gravedad. Representa la forma que adoptarían los océanos si estuvieran completamente quietos y fueran afectados únicamente por la atracción gravitatoria, sin olas, mareas, corrientes ni viento.
La animación permite recorrer la sorprendente representación del campo gravitatorio de la Tierra. Video vía YouTube, Diario El Norte.
Los hundimientos que aparecen en el video no son pozos gigantes ni depresiones físicas en la corteza, del mismo modo que las protuberancias tampoco representan montañas. Son diferencias en una superficie teórica determinada por cómo se distribuye la masa en el interior y alrededor del planeta.
El dato que cambia por completo la imagen
La aclaración más importante está en la escala. Para que las irregularidades pudieran distinguirse, la NASA las exageró 10.000 veces. Sin esa alteración, la Tierra continuaría viéndose prácticamente lisa y redonda para el ojo humano.
En el modelo, la altura del geoide se extiende desde unos 85 metros por encima del nivel de referencia en Islandia hasta 106 metros por debajo en el sur de India. Son diferencias significativas para las mediciones científicas, pero diminutas frente a un planeta cuyo diámetro supera los 12.700 kilómetros.
Por eso, la imagen viral es científicamente auténtica, aunque resulta engañoso presentarla como una fotografía o como una reproducción a escala de la superficie terrestre.
La Tierra no luce así desde el espacio.
Entonces, ¿cuál es la verdadera forma de la Tierra?
El planeta tampoco es una esfera geométricamente perfecta. Su rotación provoca que sea ligeramente más ancho en el ecuador y más achatado en los polos, por lo que su forma general se describe como un esferoide oblato o elipsoide irregular.
A esa deformación se suman las montañas, las fosas oceánicas y la distribución desigual de los materiales bajo la superficie. Sin embargo, todas estas irregularidades son extremadamente pequeñas cuando se las compara con el tamaño completo del planeta.
Así, existen distintas maneras científicas de describir la Tierra. El elipsoide ofrece una representación geométrica relativamente sencilla, mientras que el geoide incorpora las variaciones de la gravedad y sirve como referencia para medir alturas con mayor precisión.
Más de mil millones de mediciones detrás de la animación
La imagen no surgió de una cámara ni de una única fotografía satelital. Fue construida con el modelo gravitatorio GOCO06s, elaborado a partir de más de 1.160 millones de observaciones obtenidas por 19 satélites durante aproximadamente 15 años.
Entre las misiones utilizadas aparecen GRACE, de la NASA, y GOCE, de la Agencia Espacial Europea. Los instrumentos registraron cambios extremadamente pequeños en la gravedad para conocer cómo se distribuye la masa a lo largo del planeta.
Aunque la recreación de la NASA fue difundida en julio de 2026, el modelo GOCO06s no es completamente nuevo: su conjunto de datos fue presentado en 2019 y quedó documentado en una publicación científica de 2021. Lo novedoso es la espectacular visualización tridimensional que volvió accesible esa información para el público general.
Para qué sirve conocer esas diferencias invisibles
Lejos de ser una simple curiosidad, el geoide funciona como una referencia fundamental para determinar elevaciones precisas. También ayuda a estudiar el comportamiento del nivel del mar, ya que permite diferenciar las variaciones provocadas por la gravedad de aquellas generadas por otros fenómenos.
La imagen viral, por lo tanto, no destruye todo lo que se sabía sobre la forma de la Tierra. Hace visible algo que siempre estuvo allí, pero que los ojos humanos no pueden percibir: un planeta casi redondo, dinámico y atravesado por pequeñas diferencias gravitatorias que revelan lo que ocurre en sus profundidades.