La cuestión Malvinas volvió a quedar en el centro de una disputa diplomática entre Estados Unidos y el Reino Unido. Según una investigación publicada por The Telegraph, funcionarios del Pentágono evalúan la posibilidad de revisar el respaldo político de Washington a Londres sobre las islas si el gobierno británico no incrementa su gasto en Defensa.
La advertencia se enmarca en la presión que ejerce la administración de Donald Trump sobre los países miembros de la OTAN para que aumenten sus inversiones militares. Washington pretende que sus aliados avancen hacia un gasto equivalente al 5% del PBI, mientras considera insuficiente el compromiso presentado hasta ahora por Londres.
Malvinas, una carta de presión para Washington
De acuerdo con el medio británico, un alto funcionario estadounidense sostuvo que las conversaciones con Londres son "francas" y que no se descarta ninguna opción para lograr un mayor reparto de las responsabilidades militares dentro de la alianza atlántica.
El planteo no implica, al menos por ahora, que Estados Unidos haya decidido respaldar el reclamo argentino. La posición oficial de Washington continúa siendo de neutralidad respecto de la soberanía, aunque reconoce la administración británica de hecho sobre el archipiélago.
La posibilidad de modificar ese respaldo aparece como una herramienta de presión en medio de las diferencias entre la Casa Blanca y Londres por el nivel de inversión británica en Defensa.
Un antecedente que vuelve a poner la lupa sobre 1982
El eventual giro adquiere especial relevancia por el papel que tuvo Estados Unidos durante la Guerra de Malvinas. En un primer momento, Washington intentó mediar entre la Argentina y el Reino Unido, pero finalmente se inclinó por Londres y brindó asistencia militar, inteligencia, comunicaciones, combustible y apoyo logístico.
Además, la isla Ascensión, bajo soberanía británica y con presencia operativa estadounidense, fue utilizada como un punto estratégico para el abastecimiento y las operaciones británicas durante el conflicto de 1982.
Más de cuatro décadas después, el archipiélago podría convertirse nuevamente en una pieza de negociación entre las dos potencias.
¿Qué significa para Argentina?
La información genera expectativa en Argentina porque cualquier modificación de la postura estadounidense podría tener impacto en la discusión diplomática por la soberanía de las islas. Sin embargo, por el momento no existe un cambio oficial de la política de Washington: se trata de una alternativa que estaría siendo analizada dentro del Pentágono.
La Argentina sostiene su reclamo de soberanía sobre las Malvinas, mientras que el Reino Unido mantiene su posición de considerar al archipiélago como un territorio británico de ultramar. En junio de este año, además, el Comité Especial de Descolonización de Naciones Unidas volvió a pedir que ambos países retomen las negociaciones.
Así, Malvinas vuelve a aparecer como una posible carta dentro de una disputa mucho más amplia: el reparto de responsabilidades militares entre Estados Unidos y sus aliados europeos. La incógnita ahora es si la advertencia quedará en una presión diplomática o si Washington avanzará realmente hacia un cambio en su histórica postura.