Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables de los nuevos cargos por conspiración para cometer torturas durante una audiencia judicial en Nueva York, Estados Unidos.
El exmandatario venezolano y su esposa rechazaron las acusaciones ante un tribunal federal de Nueva York. La nueva imputación amplía los delitos que enfrentan y el juicio está previsto para junio de 2027.
Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables de los nuevos cargos por conspiración para cometer torturas durante una audiencia judicial en Nueva York, Estados Unidos.
El exmandatario venezolano rechazó las acusaciones ante el tribunal y sostuvo, mediante un traductor, que se trataba de señalamientos falsos. Ambos permanecen detenidos desde enero, mientras avanza el proceso penal en su contra.
“Rechazo este documento en su totalidad, de falsas acusaciones y alegaciones”, afirmó Maduro ante el juez federal. La audiencia estuvo centrada en la lectura formal de los nuevos cargos incorporados a la acusación, que amplió las imputaciones contra Flores y sumó un delito más a los que ya enfrentaba el exdirigente venezolano.
La Fiscalía estadounidense sostiene que durante el gobierno de Maduro se aplicó una estrategia de represión y torturas contra opositores, militares y otras personas detenidas, entre ellas tres ciudadanos estadounidenses. Esas afirmaciones forman parte de la acusación judicial y deberán ser evaluadas en el proceso.
La nueva acusación elevó a cinco los delitos atribuidos a Cilia Flores, que anteriormente enfrentaba tres, y amplió a cinco los cargos contra Maduro, que tenía cuatro. Entre las imputaciones figuran la conspiración para cometer torturas, la conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos vinculados con la posesión de ametralladoras y artefactos destructivos.
Además, la Fiscalía extendió a Flores el cargo de narcoterrorismo, que hasta entonces recaía sobre Maduro. Los investigadores alegan que ambos participaron en una conspiración para distribuir y poseer al menos cinco kilogramos de mezclas o sustancias con cocaína, con la intención de aportar valor económico a personas u organizaciones vinculadas con actividades terroristas.
Maduro y Flores fueron capturados por fuerzas estadounidenses en Caracas el 3 de enero y trasladados posteriormente a Nueva York. Desde entonces permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, mientras sus abogados cuestionan distintos aspectos del procedimiento judicial.
El abogado Nizar El-Paky analizó el escenario judicial y señaló que las defensas habían intentado postergar la lectura de los nuevos cargos, mientras que el juez optó por avanzar con el procedimiento.
Según explicó, la acusación fue aprobada por un gran jurado y sellada el 8 de octubre. La defensa de Flores había solicitado que la audiencia se realizara el 17 de noviembre, una fecha que también respaldaron los abogados de Maduro, pero el magistrado consideró que la espera era demasiado prolongada.
El-Paky sostuvo que la expectativa era que ambos acusados mantuvieran la posición adoptada frente a las imputaciones anteriores. “La expectativa es que se declaren no culpables, que ambos lo hagan de esa manera”, afirmó.
El abogado también consideró poco probable que la Fiscalía busque un acuerdo de cooperación con los acusados. Según su análisis, los investigadores creen contar con testimonios de personas vinculadas con la estructura de poder venezolana que tendrían conocimiento directo de los hechos investigados.
Una eventual declaración de culpabilidad podría abrir la puerta a negociaciones para reducir las penas, pero ese escenario depende de la voluntad de ambas partes. El-Paky advirtió que no alcanza con que un acusado quiera colaborar: también es necesario que el Departamento de Justicia tenga interés en alcanzar un acuerdo.
El juicio contra Maduro y Flores está previsto para junio de 2027, aunque el calendario judicial contempla nuevas instancias antes de esa fecha.
El próximo 17 de noviembre está programada una audiencia en la que el juez federal Alvin Hellerstein evaluará el pedido de la defensa para desestimar los cargos bajo el argumento de la inmunidad soberana. La Fiscalía estadounidense ya manifestó su oposición a ese planteo.
Mientras tanto, ambos continúan detenidos en el centro penitenciario de Brooklyn. La defensa de Flores también solicitó que se le conceda arresto domiciliario por una condición cardíaca, pero el tribunal rechazó ese pedido.
El avance de la causa determinará si las imputaciones llegan a juicio y qué argumentos podrán presentar las partes. Por ahora, Maduro y Flores mantienen su declaración de inocencia frente a los cargos, mientras la Justicia estadounidense continúa con el proceso.