La cifra de víctimas fatales provocadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia continúa en aumento y ya alcanza al menos 181 muertos, mientras los equipos de emergencia mantienen la búsqueda de sobrevivientes entre los edificios y viviendas afectados. Durante la madrugada se registraron nuevas réplicas que complicaron las tareas de rescate.
El sismo, ocurrido el lunes, tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y se sintió con intensidad en distintas ciudades del oeste del país. Entre las zonas más afectadas se encuentran Manizales, Pereira y Cali, donde continúan los operativos para localizar personas que podrían permanecer atrapadas.
La magnitud de la emergencia llevó al Gobierno de Abelardo de la Espriella a declarar el desastre nacional y activar los mecanismos de asistencia y respuesta ante catástrofes. Un reporte difundido este martes ubicaba el número de fallecidos en 132, por lo que el balance continúa siendo actualizado a medida que avanzan las tareas de remoción de escombros.
La Cruz Roja se suma a los rescates
La Cruz Roja Colombiana se incorporó a las tareas de asistencia en las regiones afectadas, con equipos destinados a colaborar en la búsqueda, atención de heridos y acompañamiento de las familias damnificadas.
Los organismos de emergencia trabajan contrarreloj debido a la posibilidad de encontrar sobrevivientes entre las estructuras dañadas. Las réplicas registradas durante las últimas horas obligaron además a extremar las precauciones de los rescatistas.
En Cali, donde el sistema sanitario quedó fuertemente exigido por la llegada de heridos, las autoridades mantienen operativos especiales y coordinan la asistencia a las personas afectadas.
Crece la ayuda internacional
La tragedia también activó una respuesta internacional. Distintos países y organismos ofrecieron asistencia económica, logística y humanitaria para colaborar con Colombia en las tareas de emergencia y recuperación. Estados Unidos, por ejemplo, anunció una ayuda de 15,5 millones de dólares destinada a refugios de emergencia, alimentos, protección y evaluación de daños.
La comunidad internacional permanece atenta a la evolución de la situación y a los pedidos oficiales del Gobierno colombiano. La ONU también espera precisiones sobre las necesidades del país para definir el alcance de una eventual operación de asistencia humanitaria.
Mientras tanto, los equipos de rescate continúan trabajando en las ciudades y localidades más golpeadas por el terremoto, con la prioridad puesta en encontrar sobrevivientes, asistir a los heridos y garantizar refugio a las familias que perdieron sus viviendas.