El choque entre dos trenes de alta velocidad a la altura de la estación de Urda, en Toledo, dejó al menos 30 fallecidos, según confirmaron fuentes del Gobierno de Castilla-La Mancha. Dos vagones cayeron por un terraplén. Los primeros indicios apuntan a que un AVE alcanzó por detrás a un tren Iryo que se encontraba parado.
Según el Servicio de Emergencias 112, el suceso ocurrió a las 8:54 horas. En la zona trabajan bomberos de los parques de Alcázar de San Juan y Orgaz, Protección Civil de varios pueblos cercanos, tres helicópteros sanitarios y dos UVI, entre otros medios. Renfe suspendió la circulación en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía.
Las hipótesis: error humano o falla del sistema
Por el momento, se desconocen las causas. Una de las hipótesis apunta a un posible fallo humano. “Podría haber sido un fallo del maquinista o de quien regula el tráfico, pero aún es pronto para saberlo”, indicó a Infobae Pepa Páez, secretaria general del sector ferroviario de CCOO.
Por otro lado, fuentes oficiales señalaron a la Cadena SER que el sistema de seguridad y control LZB (Linienzugbeeinflussung) falló durante unos minutos. Según esa versión, aunque el bloqueo de seguridad lateral se activó, el maquinista recibió una orden desde el centro de control de Atocha para continuar la marcha, por lo que rebasó el semáforo en rojo.
El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) consideró que es pronto para emitir un pronunciamiento y aseguró que intenta conocer “los hechos, su alcance y afectación a profesionales y viajeros”.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se mostró “consternado ante el grave accidente de trenes en Toledo” y envió su “cariño, solidaridad y apoyo a todas las víctimas y sus familias”. El Gobierno canceló su agenda tras la tragedia.