El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una dura advertencia en medio del conflicto en Medio Oriente: aseguró que podría “desatar el infierno” contra Irán si no se alcanza un acuerdo. Desde la Casa Blanca, remarcaron que la postura es firme y que las negociaciones continúan abiertas.
Según explicó la secretaria de prensa, Karoline Leavitt, el mandatario estadounidense está preparado para escalar el conflicto si Irán no acepta las condiciones planteadas. “El presidente Trump no fanfarronea y está preparado para desatar el infierno”, afirmó durante una conferencia de prensa.
En ese sentido, la funcionaria sostuvo que Irán ha sido derrotado militarmente y que podría enfrentar consecuencias aún más severas si decide no avanzar hacia un acuerdo. La advertencia se produce en un contexto de alta tensión internacional, donde los movimientos diplomáticos conviven con amenazas explícitas.
Negociaciones y presión internacional
A pesar del tono beligerante, desde Washington confirmaron que las conversaciones de paz siguen en marcha. Leavitt indicó que los diálogos son “productivos” y reconoció que existen “elementos de verdad” en los reportes sobre un plan estadounidense de 15 puntos destinado a poner fin a la guerra.
Sin embargo, medios estatales iraníes señalaron que Teherán habría rechazado la propuesta inicial, lo que incrementa la incertidumbre. La comunidad internacional observa con preocupación la evolución de este conflicto, que podría tener impacto global en materia política, económica y de seguridad.
En este escenario, especialistas advierten que el endurecimiento del discurso de Trump busca presionar a Irán en la mesa de negociación, aunque no descartan una escalada si no hay avances concretos.