Los jueces Verónica Chicón, Ana Lía Larrea y Daniel Guillén, evaluaron ayer la cantidad de agravantes y atenuantes sobre un changarín de 44 años declarado culpable por haber abusado y violado (la accedió con sus dedos) durante 7 años a una sobrina suya que luego pasó a ser su hijastra. Y ayer lo condenaron a 13 años de cárcel. El último viernes, el tribunal había escuchado el alegado de la fiscal coordinadora de la UFI Cavig Claudia Salica y el fiscal Antonio Achem y también el intento del defensor oficial César Oro por desligar de esos graves delitos al imputado. Fiscalía pretendía 29 años de cárcel para acusado porque consideró acreditados los múltiples ataques sexuales contra esa niña, desde que tuvo 11 años y hasta que cumplió 18. Oro pidió la absolución y ayer buscaba el mínimo castigo.

