"No venía buscando una pena, no me hace feliz verlo preso. Lo único que quería era sacarle esa mochila a mis hijos y que la Justicia viera lo que hay detrás de esa vestimenta", dijo el padre de los tres hermanos que, en 2018, habían señalado al sacerdote Walter Bustos como autor de numerosos abusos sexuales que sufrieron cuando eran adolescentes. Casi cinco años después, luego de que un tribunal revisara el primer procesamiento en su contra, permitiera su libertad y sólo dejara en pie los hechos contra dos de los hermanos, modificándole delitos y quitándole agravantes. Luego del juicio en el que la Defensa buscó la absolución y Fiscalía pidió 9 años de pena, porque entendió que los ataques sí fueron gravemente ultrajantes y cabía aplicarle agravantes, como la condición de ministro de un culto religioso del acusado, el cura finalmente fue condenado. Ayer, el juez Víctor Hugo Muñoz Carpino (Sala I, Cámara Penal) lo castigó a 1 año y 8 meses, porque consideró probado que sólo cometió abuso simple (sin agravantes) contra el menor de los hermanos y lo absolvió por el beneficio de la duda en el caso del mayor.

