Mostrar empatía, solidaridad, "acompañar en el sentimiento" a ese joven que le había abierto las puertas de su intimidad y le había contado de los abusos que lo habían tenido como víctima. Entonces ocurrió algo que se convertiría en una bola de nieve, que esa jovencita de 17 años nunca previó: le dijo al joven que ella también había sido violada reiteradas veces por su padrastro durante 8 años, desde que tenía 8 años y hasta julio del año pasado, justo el día que Argentina ganó la Copa América en fútbol. Cuando el joven quiso saber más, ella le describió algunos de esos episodios, sin saber el destino que él le daría a esa información, pues el 18 de enero pasado partió hacia la UFI Anivi a denunciar. Entonces se motorizó una investigación que el 22 febrero culminó con la detención del padrastro de la chica, un electricista de 45 años que ni enterado estaba de esa mentirosa situación y pasó casi 2 meses preso por algo que no existió. El 18 de abril pasado, el propio juez de Garantías Federico Rodríguez, lo liberó cuando se conoció el informe de la pericia psicológica en la menor (con el aporte de una psicóloga de parte), en la que se daba cuenta de que no había atravesado por situaciones traumáticas compatibles con un abuso sexual.

