Para la madre, la verdad se presentó dolorosa la madrugada del viernes pasado. Cansada de llamar sin éxito a su hija de 14 años para saber cómo estaba, buscó contactarse con otra madre y ahí supo que su niña le había mentido sobre el destino de la salida para la que pidió permiso: no había ido con otra amiga de similar edad a una reunión (sería un cumpleaños); en realidad, ambas habían salido a juntarse con otros jóvenes, mayores que ellas, entre los que se incluía un policía. Según fuentes judiciales, la mujer aludió a que su hija le contó que tanto esa salida como otra anterior, días atrás, habían tenido el mismo objetivo, es decir ir a ver a sujetos mayores en una casa de Pocito. Y le aportó un dato que le resultó grave: la chica le confesó que tuvo relaciones sexuales consentidas con al menos un policía, aunque no se descarta que hubiese sido con dos (no se sabe si en el mismo momento) porque le aportó dos nombres de supuestos uniformados en medio de un relato entrecortado y confuso por los nervios y la tensión del momento, precisaron. La otra menor también habría tenido sexo consentido con un sujeto mayor, que no sería policía.

