La Selección argentina goleó 7-0 a Burkina Faso en el Monumental y cerró su segundo amistoso de la fecha FIFA con una actuación contundente, marcada por la superioridad territorial, la eficacia ofensiva y la profundidad del plantel que conduce Lionel Scaloni.
El equipo nacional resolvió buena parte del partido durante el primer tiempo, período en el que construyó una ventaja de cinco goles y prácticamente dejó sin margen de reacción al conjunto africano. Argentina manejó la pelota, recuperó rápido tras cada pérdida y encontró espacios con facilidad en los últimos metros.
Lautaro Martínez abrió el marcador luego de capturar el rebote de un penal que había sido contenido por el arquero rival. El delantero alcanzó así los 42 goles con la camiseta de la Selección argentina y volvió a responder como una de las principales referencias ofensivas del ciclo de Scaloni.
Apenas unos minutos después llegó el segundo. Un remate de Julián Álvarez se desvió en Moumouni Diallo y terminó dentro del arco de Burkina Faso. Argentina sostuvo la presión y rápidamente amplió la diferencia por intermedio de Gianluca Prestianni, que convirtió el 3-0.
Argentina mostró variantes y profundidad
La diferencia continuó creciendo antes del descanso. Nico Paz marcó el cuarto a los 34 minutos, mientras que Julián Álvarez convirtió el 5-0 dos minutos después, en un tramo en el que el seleccionado argentino aprovechó cada desajuste defensivo de su rival.
Con el resultado prácticamente definido, Scaloni utilizó el complemento para repartir minutos y observar alternativas. El entrenador realizó cinco modificaciones e hizo ingresar a Franco Mastantuono, Leonel Flores, Leonardo Balerdi, Tomás Palacios y Matías Soulé.
Mastantuono necesitó poco tiempo para dejar su marca. A los 56 minutos, convirtió el sexto gol de Argentina. Cuando el encuentro ya se extinguía, Giuliano Simeone apareció en la última jugada y marcó el 7-0 definitivo, tras lo cual llegó inmediatamente el final del partido.
El entrenador había elegido desde el inicio a Dibu Martínez; Giay, Cristian Romero, Lisandro Martínez, Medina; Enzo Fernández, Alexis Mac Allister; Nico Paz, Gianluca Prestianni; Julián Álvarez y Lautaro Martínez.
La presentación también le permitió a Scaloni combinar futbolistas consolidados con jugadores que buscan ganar espacio dentro de la estructura del seleccionado. La presencia desde el comienzo de nombres como Prestianni y Nico Paz, sumada a los ingresos de Mastantuono, Soulé, Palacios y Flores, amplió las variantes disponibles en una jornada en la que Argentina prácticamente no sufrió en defensa.
El 7-0 terminó reflejando la diferencia mostrada durante los 90 minutos. Argentina cerró el encuentro sin recibir goles y con seis futbolistas diferentes involucrados directamente en las conquistas, además del tanto en contra de Diallo.