La derrota de la Selección argentina ante España en la final del Mundial dejó escenas de tristeza entre los hinchas que pudieron viajar a Nueva Jersey, Estados Unidos, para alentar al equipo en el partido decisivo. Pero al mismo tiempo, el resultado adverso provocó hechos lamentables en distintos puntos de Brasil, donde algunos simpatizantes de la Albiceleste protagonizaron serios incidentes con ciudadanos locales tras el partido.
Según muestran distintos videos que comenzaron a circular durante las últimas horas en redes sociales, los enfrentamientos entre argentinos y brasileños se registraron en la zona de Copacabana, Río de Janeiro, y en Buzios, dos de los lugares donde miles de fanáticos se reunieron para seguir el encuentro.
El video que encabeza esta nota corresponde a los incidentes que se registraron sobre la avenida Atlántica, en la zona costera de Río de Janeiro, donde distintos grupos de simpatizantes argentinos se congregaron en kioscos y bares para seguir la gran final de la Copa del Mundo.
Las peleas en Río de Janeiro se registraron sobre la avenida Atlántica, en la zona de Copacabana.
Las imágenes muestran a grupos de personas enfrentándose con golpes de puño y patadas en plena vía pública, mientras algunos automovilistas que pasaban por la zona intentaban eludir a los violentos.
Como consecuencia de estos violentos episodios, personal de la Policía Civil de Río de Janeiro inntervino en el lugar y disuadió a los violentos a macanazos y con gas pimienta. Algunos argentinos atacaron a un repartidor que circulaba por el lugar en moto.
Otro de los focos de conflicto se registró en Rua das Pedras, en Búzios, una de las zonas más concurridas por turistas argentinos.
De acuerdo a lo que se observa en las grabaciones difundidas por testigos, los enfrentamientos ocurrieron en un sector cercano a la avenida José Bento Ribeiro Dantas y la Rua Manoel Turíbio de Farias, donde se había instalado una pantalla gigante para seguir el partido.
En la filmación se observa a varios grupos intercambiando golpes y arrojando botellas de vidrio, mientras otras personas intentan alejarse del lugar o registrar la situación con sus teléfonos celulares.