Lo que había sido un partidazo de futsal terminó empañado por los incidentes que se produjeron tras el empate entre Trinidad y Villa Hipódromo, disputado este miércoles por la noche en el estadio Lliteras.
Tras el pitazo final, se registraron enfrentamientos y momentos de tensión entre simpatizantes de ambos equipos.
Lo que había sido un partidazo de futsal terminó empañado por los incidentes que se produjeron tras el empate entre Trinidad y Villa Hipódromo, disputado este miércoles por la noche en el estadio Lliteras.
El encuentro fue intenso y cambiante hasta el último instante. Cuando Trinidad parecía encaminarse a una victoria que tenía prácticamente asegurada, Villa Hipódromo encontró la igualdad a falta de apenas 15 segundos para el cierre. Exequiel Durán fue el autor del 4-4 definitivo, un gol que desató el festejo de jugadores e hinchas del conjunto visitante.
Sin embargo, la euforia por el empate también estuvo acompañada por momentos de tensión. Una vez finalizado el encuentro, se produjeron cruces entre simpatizantes de ambas parcialidades, con gritos, corridas y empujones tanto dentro como en las inmediaciones del escenario deportivo.
De acuerdo con testigos presentes en el lugar, la situación fue escalando durante varios minutos y generó preocupación entre quienes asistieron al partido. Ante el clima de conflictividad, jugadores de ambos equipos, integrantes de los cuerpos técnicos y dirigentes intervinieron para intentar separar a los involucrados y evitar que los incidentes pasaran a mayores.
Gracias a esa intervención, los ánimos comenzaron a calmarse y no se reportaron consecuencias de gravedad, aunque las escenas de tensión quedaron registradas en distintos videos que rápidamente comenzaron a circular en redes sociales.
Las imágenes, difundidas por la cuenta suej_sj, provocaron numerosas reacciones y reavivaron el debate sobre la conducta de algunos sectores del público en los eventos deportivos. El episodio generó repudio entre aficionados al futsal.