Novak Djokovic volvió a demostrar que su vigencia parece no tener fecha de vencimiento. El serbio se consagró campeón del ATP 500 de Beijing después de imponerse en la final ante el australiano Alex de Miñaur y alcanzó el título número 102 de su extraordinaria carrera profesional.
El partido terminó antes de lo esperado. Djokovic se había quedado con un primer set muy disputado por 7-6 (7-3) y perdía 1-0 en el segundo parcial cuando De Miñaur debió retirarse por molestias físicas en la zona del aductor y la ingle de la pierna izquierda. Hasta ese momento, la definición había mostrado un duelo parejo, con ambos jugadores sosteniendo todos sus turnos de servicio durante la manga inicial.
A un título de alcanzar a Roger Federer
La consagración volvió a acercar a Djokovic a otro registro histórico. Con 102 títulos ATP, el serbio quedó a apenas uno de los 103 conquistados por Roger Federer y continúa acercándose al récord absoluto de Jimmy Connors, dueño de 109 trofeos.
El logro adquiere todavía más valor por la edad del campeón. A sus 39 años, Djokovic continúa compitiendo contra los principales nombres del circuito y durante su recorrido en Beijing dejó en el camino, entre otros, a Alexander Zverev y Daniil Medvedev.
Tras levantar el trofeo, el propio serbio resumió la sensación que dejó su semana en China: todavía considera que puede competir “al más alto nivel”, una afirmación respaldada por un nuevo título en una carrera repleta de récords.
Beijing, un territorio perfecto para Djokovic
Hay además una estadística que convierte su dominio en la capital china en algo todavía más extraordinario. Djokovic disputó 34 partidos en Beijing y ganó los 34, extendiendo un invicto que no tiene comparación dentro del torneo.
La de este martes fue su séptima consagración en el China Open. Ya había sido campeón en 2009, 2010, 2012, 2013, 2014 y 2015, y más de una década después de su anterior título volvió para mantener intacto su récord perfecto.
Con otro trofeo en sus manos, Djokovic volvió a sumar una página a una de las carreras más exitosas de la historia del tenis: 102 títulos profesionales, siete coronas en Beijing y un invicto de 34 partidos en un torneo que sigue siendo territorio suyo.