El conmovedor abrazo entre Franco Colapinto y su abuela en la histórica exhibición

Franco Colapinto, el joven de 22 años, dejó un emocionante momento al encontrarse con su familia, especialmente con su abuela.

Franco Colapinto se metió de lleno en la historia grande del deporte argentino al rodar con un monoplaza de Fórmula 1 durante su exhibición en Buenos Aires. Luego de la primera salida a las calles de Palermo con el Lotus E20 cerca de las 13 horas, el joven de 22 años vivió un conmovedor momento en el que se encontró con su abuela, Rosa, quien nunca lo había visto manejar.

“¿Despacito? ¿No escuchas ahora, no? Escuchabas todo. Por eso les dije: ‘que este fuerte el motor del auto para que escuche la abuela’”, bromeó Colapinto con su abuela, a la cual abrazó y le dio un beso apenas se bajó del monoplaza. En una tierna imagen, Franco le sacó una nueva sonrisa al decirle “Más sorda no te voy a dejar, te lo juro”.

Antes de subirse al monoplaza por primera vez, Colapinto ya había aprovechado para darle un abrazo a Rosa. Durante la conferencia de prensa del viernes, el pilarense destacó que, más allá de que iba a cumplir el sueño de manejar en el país, también lo enorgullecía hacerlo frente a su familia y su abuela, que nunca tuvo la posibilidad de verlo arriba de un auto.

“Creo que es algo que me potencia. Me da mucha energía y me genera algo muy lindo. Es algo que quería darles. Soy un agradecido de que me hayan dado la oportunidad de correr en la F1, pero darles lo que quieren. Que mi familia me pueda ver en un F1 tan de cerca, porque no tienen la chance de venir a las carreras. Mi abuela va a venir, es algo que me pone muy contento. Que me vea en un F1 en mi país y que tenga la chance de verme tan de cerca como piloto, es como una persona diferente que nunca había visto y nunca iba a tener la chance de ver si yo no venía con uno a la Argentina. Volver siempre es un momento especial. Estoy tratando de disfrutar y de vivirlo al máximo”, comentó durante la conferencia de prensa del día viernes.

image

El propio Colapinto aseguró que no es una persona que suela ponerse a llorar, y mucho menos en público. No obstante, durante su primer encuentro con su abuela se lo notó emocionado. “El domingo cuando esté ahí me voy a dar cuenta. Es un poco difícil de imaginar la dimensión que va a tener. No soy de llorar de felicidad. Estoy llorando más últimamente, capaz me pongo sensible. Va a ser un día muy lindo. Es algo que siempre soñé. Me voy a llevar unos papelitos por las dudas para secarme”, describió hace algunos días.

LAS MAS LEIDAS