Al final, todos fueron héroes, pero en la postal final quedó Enzo Fernández dándole rúbrica a uno de los partidos más tensos y emocionantes de Argentina en la historia de los Mundiales, una remontada histórica ante Egipto que terminó en el 3 a 2 y el pase a los cuartos de final.
El volante de Chelsea, con la alegría a flor de piel y el sudor en su rostro después de un esfuerzo titánico, habló de su sensaciones tras eliminar al conjunto de Mohamed Salah: “Fue terrible. Venía anhelando el gol hace tres años, más o menos, después del Mundial de Qatar. Poder vivir estos momentos agradezco a Dios la verdad, soy un privilegiado. Toda la gloria de él y recalcar a mis compañeros. Tenemos un grupo fenomenal, que nunca se da por vencido; más allá de las adversidades, estamos juntos siempre. Agradezco a ellos, al cuerpo técnico y a la gente que está alentando acá y a los de Argentina. Es un pasito más”.
Además, se refirió al gol: “A veces, en esas situaciones me ponen mis compañeros. Son terribles, de una calidad tremenda y ahí en los últimos metros hay que aprovechar esas jugadas donde hay espacios, donde hay huecos, y se me dio en el último minuto”.
El volante reconoció que se le cruzaron un montón de pensamientos durante la desventaja, pero comentó: “Nos caracteriza el coraje, la valentía y viendo a Leo (Messi) que es nuestro mejor ejemplo por cómo no se rinde y va para adelante. Él demuestra que se puede ir, que se puede ir, y es una recompensa para todos”.
El ex River y Defensa y Justicia dejó un juramento. “Ya pasaron cuatro años de Qatar y vinimos a disfrutar este Mundial y a ganarlo, representando a nuestro país. El fútbol se olvida lo que pasó atrás y vamos en busca de eso”.
Lautaro Martínez también opinó sobre este encuentro épico: “Se sienten muchas emociones. Una vez más, este equipo demuestra que a pesar de las dificultades, de los malos tramos del partido y de seguir intentando y buscando el arco rival, en definitiva a esto es a lo que jugamos: a llevar a la Argentina lo más alto posible. Es otra demostración de carácter de un grupo que no se rinde, que quiere siempre más”.
El atacante de Inter reconoció que en algún momento se imaginaron afuera: “Sí, nos vimos afuera porque en estas instancias, levantar un 2 a 0 es muy difícil, pero las ganas de seguir y buscar el arco rival hace que crees oportunidades. Y al final, tras intentar e intentar, se abre el arco y ahí es donde nos hacemos fuertes. Por suete hicimos tres goles, sellamos el resultado y el pase para los cuartos de final, que para nosotros es un objetivo importante. Ojalá que todos los argentinos disfruten”.
Leandro Paredes, que arrancó como titular ante Egipto en lugar de Thiago Almada, habló del estado emocional de la selección: “Veníamos de un sufrimiento muy grande en el partido anterior ante Cabo Verde, y cuando uno pensaba que no va a sufrir más pasan este tipo de cosas. Lo importante es que pasamos, que dimos la cara y que pudimos dar otra alegría”.
También habló Julián Álvarez. El exRiver y actual del Atlético de Madrid elogió -por supuesto- a Lionel Messi. Y contó que el equipo argentino estaba convencido de que los goles iban a llegar. “Sabíamos que en todos los partidos de la Copa del Mundo hicimos muchos goles, y que situaciones íbamos a tener. Por suerte llegaron ahí sobre el final“, dijo el Araña luego del épico triunfo en Atlanta.
También habló de su situación personal y de cómo se sintió adentro de la cancha: volvió a ser titular en lugar de Lautaro Martínez y dio una asistencia (para Messi, en el gol del 2-2): "En lo personal me siento muy bien, al 100%. Jugué 90 minutos, muy bien, la verdad. Trato de ayudar siempre al equipo con lo que pueda“.
Sobre Messi, agregó: "Leo… la verdad que ya no hay muchas palabras para describirlo. La Copa del Mundo que está haciendo es impresionante. Tratamos de ayudarlo, de acompañarlo, de disfrutar cada momento a su lado. Le agradecemos también por todo lo que hace por nosotros. Por cómo es con nosotros también. Es una leyenda. Es el mejor jugador del mundo, de la Historia, ¡un monstruo!“.