El argentino Faustino Oro se quedó este jueves a las puertas de convertirse en el Gran Maestro más joven de la historia, en la última jornada del Aeroflot Open.
El ruso Aleksey Grebnev (100° del ranking mundial) lo venció con piezas blancas en la ronda final del Open Internacional Aeroflot de Moscú.
El argentino Faustino Oro se quedó este jueves a las puertas de convertirse en el Gran Maestro más joven de la historia, en la última jornada del Aeroflot Open.
Oro cayó ante el Gran Maestro ruso, Aleksey Grevnev -2621 de elo frente a los 2516 del argentino-, quien no desaprovechó la ventaja de jugar con blancas en el Hotel Carlton de Moscú.
Oro, apodado el ‘Messi del ajedrez’, buscaba romper el récord con 12 años, 4 meses y 19 días, seis días menos que el estadounidense Abhimanyu Mishra, quien sigue ostentando esa histórica marca.
El argentino, que aprendió a jugar durante la pandemia del Covid y tiene ya numerosos récords en su haber, no logró superar en Moscu la barrera de los 2600 puntos, el mínimo marcado por la FIDE para hacer historia.
El joven ajedrecista no tenía más opción que ganar en Moscú y lo hizo en dos de sus últimas tres partidas, pese a arrastrar un pequeño catarro desde que aterrizó en Rusia haciendo escala en Estambul.
En honor a la verdad, muchos de los asistentes al torneo, incluido otros participantes y la organización, estaban deseando que Oro lograra la hazaña.
El ajedrez, como cualquier deporte, está necesitado de nuevo héroes y Oro se ha convertido por derecho propio en una estrella del tablero, algo que ya habían pronosticado otros grandes como Gari Kaspárov y Magnus Carlsen.
‘Fausti’, como le llaman sus progenitores, ya había logrado dos normas en los torneos cerrados de Madrid -Prodigios y Leyendas- y Buenos Aires -el Memorial Szmetan-Giardelli. Y le faltaba la norma del torneo abierto de Moscú para ser considerado Gran Maestro.
Para conseguir el título de Gran Maestro de la Federación Internacional del Ajedrez (FIDE), debía tener una actuación igual o superior a 2600 en el torneo, en el que al menos un tercio de los oponentes tuvieran el título de GM y fueran de tres federaciones distintas.