El Gran Premio de Miami tuvo este viernes una de sus grandes sorpresas: Franco Colapinto firmó su mejor actuación en clasificación desde su llegada a la Fórmula 1 y largará desde el octavo puesto en la carrera sprint del sábado, en una jornada que marcó un punto de inflexión en su evolución dentro de la categoría.
Mientras Norris se adueñó de la pole position, seguido por Kimi Antonelli y Oscar Piastri, el argentino construyó su propio protagonismo con una vuelta de 1m29s320 que lo depositó entre los diez mejores. Detrás quedaron nombres de peso y también rivales directos, como Isack Hadjar y su propio compañero Pierre Gasly, a quien superó con autoridad.
El dato más relevante no es solo la posición final, sino el camino: Colapinto logró meterse por primera vez en la Q3, confirmando lo que ya había insinuado en la práctica. Su rendimiento fue consistente desde el inicio de la jornada, con vueltas limpias y sin errores, algo que hasta ahora le había costado en fines de semana anteriores.
También hubo una apuesta estratégica que potencia su resultado. Alpine decidió utilizar neumáticos usados en la clasificación, siendo el único equipo en hacerlo. La lectura es clara, resignar algo de rendimiento inmediato para contar con mejores compuestos en la sprint. En un formato donde el ritmo puede ser determinante, esa elección podría darle a Colapinto una ventaja clave frente a rivales directos.
El propio piloto destacó esa combinación entre confianza y estrategia. “Contento, feliz de haber entrado en Q3 después de tanto tiempo. Me sentí rápido desde el principio del día, las vueltas buenas iban saliendo solas”, explicó. Además, remarcó el impacto del receso en el equipo: “Nos hizo muy bien para arrancar de cero otra vez”.
En términos colectivos, el resultado también es significativo. Alpine volvió a meter a sus dos autos en Q3, algo que no lograba desde Mónaco 2024. Sin embargo, el foco se lo llevó Colapinto, que no solo capitalizó el potencial del auto, sino que mostró una madurez competitiva en crecimiento.
De cara a la sprint, el argentino partirá desde una posición expectante, en zona de puntos y con argumentos para sostener el rendimiento. En un fin de semana comprimido y estratégico, su actuación en Miami ya dejó de ser promesa para convertirse en realidad.