La historia de Cristina Cosentino: de empezar al arco de casualidad a darle el Mundial a Las Leonas

La arquera atajó tres penales australianos ante Países Bajos para darle a la Selección Argentina su tercer título mundial. De comenzar bajo los tres palos por casualidad a ocupar el lugar que dejó Belén Succi.

La Selección Argentina femenina de hockey sobre césped, Las Leonas, volvió a hacer historia al consagrarse campeona del Mundial 2026 disputado en Países Bajos. Tras un tenso empate 1-1 en el tiempo reglamentario frente a la selección local, el equipo argentino se impuso por 3-1 en la definición por penales australianos. La gran figura y heroína indiscutida de la jornada fue su arquera: Cristina "China" Cosentino.

La guardameta tuvo una actuación brillante en la tanda decisiva, atajando tres de los cuatro lanzamientos de las neerlandesas y consolidándose como la pieza clave para la tercera estrella mundialista de la Argentina. Por su solidez, reflejos y temple en los momentos de mayor presión, en el ambiente ya la apodan como la "Dibu Sanmartino" o "la Dibu" del hockey.

De un reemplazo casual a la elite internacional

El idilio de Cosentino (de 1,78 metros de estatura) con el arco nació de pura casualidad. A los 8 años jugaba como delantera en el club Belgrano Athletic. Ante la falta de una arquera estable, el equipo comenzó a rotar la posición; al llegarle el turno de ponerse las protecciones, descubrió su verdadera vocación bajo los tres palos.

Buscando mayor nivel de competencia, a los 18 años pasó a Banco Nación y rápidamente llamó la atención de la Confederación Argentina de Hockey (CAH). Formó parte de los procesos juveniles de la Selección, obteniendo la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de la Juventud Nankín 2014 y consagrándose campeona mundial en el Mundial Junior de Santiago 2016.

Experiencia europea y el desafío del legado

Para perfeccionar su técnica y sumar rodaje internacional, la "China" dio el salto al hockey europeo, defendiendo las camisetas del UD Taburiente de España y del Royal Victory de Bélgica.

Su gran prueba de fuego en el seleccionado mayor llegó tras el retiro de la mítica Belén Succi, quien custodió el arco argentino por más de una década. Con la camiseta número 13 en la espalda y una arrolladora personalidad, Cosentino asumió el desafío sin vacilar.

La consagración de este sábado en Países Bajos ante el clásico rival mundial termina de meter a Cristina Cosentino en la historia grande del deporte argentino.

LAS MAS LEIDAS