Boca Juniors recibió este miércoles una de las peores noticias del semestre. Tomás Aranda, una de las grandes apariciones de las inferiores y una pieza que había ganado cada vez más protagonismo en el equipo de Rodolfo Arruabarrena, sufrió una fractura de peroné durante el entrenamiento y deberá ser operado.
El juvenil de apenas 19 años tendrá por delante una recuperación prolongada y, aunque todavía no existe un plazo médico oficial para su regreso, en Boca prácticamente lo descartan para lo que resta de 2026. Su vuelta a las canchas podría producirse recién en 2027, dependiendo de la intervención y de cómo evolucione durante la rehabilitación.
Cómo se lesionó Aranda
El episodio ocurrió durante la práctica de este miércoles en el predio que Boca posee en Ezeiza. Aranda realizaba movimientos de calentamiento cuando, en un cambio de dirección, el botín le quedó enganchado en el césped y sufrió la lesión.
En un primer momento existió cierto optimismo y se creyó que podía tratarse de un esguince. Sin embargo, los estudios posteriores revelaron un cuadro mucho más serio: una fractura en el peroné, por la que deberá ser intervenido quirúrgicamente.
El tiempo definitivo de recuperación se conocerá después de la operación y dependerá de la evolución del futbolista, pero las primeras estimaciones hablan de varios meses fuera de competencia, lo que prácticamente lo deja sin chances de volver a jugar durante esta temporada.
Boca pierde a una de sus mayores joyas
La lesión golpea especialmente al Xeneize porque Aranda atravesaba el momento de mayor crecimiento desde su llegada a Primera.
Surgido de las divisiones inferiores del club, había pasado de ser una alternativa juvenil a convertirse en una pieza habitual para Arruabarrena. El entrenador lo utilizó en los 11 encuentros que dirigió desde su regreso a Boca, ya sea desde el inicio o ingresando durante los partidos.
El respaldo que recibió dentro del club quedó reflejado también en una decisión cargada de simbolismo: esta temporada heredó la camiseta número 10, dorsal histórico que utilizaron figuras como Diego Maradona y Juan Román Riquelme.
Además, apenas días atrás el histórico Ángel Clemente Rojas había destacado públicamente las condiciones del juvenil y lo había señalado como una de las grandes promesas surgidas recientemente de Boca.
Un golpe en pleno tramo decisivo de la temporada
La lesión aparece además en un momento sensible del calendario. Boca tiene por delante compromisos importantes por el Torneo Clausura, la Copa Argentina y la Copa Sudamericana, por lo que Arruabarrena deberá encontrar una alternativa para reemplazar a un jugador que venía ganando peso dentro de su esquema.
El próximo compromiso será ante Lanús en la Bombonera por el Clausura. Luego deberá enfrentar a Vélez por la Copa Argentina y comenzar la serie frente a San Pablo por los cuartos de final de la Sudamericana.
Para Aranda, en cambio, empieza ahora otra etapa. Primero deberá atravesar la operación y luego iniciar un proceso de recuperación que incluirá consolidación de la lesión y rehabilitación física antes de pensar nuevamente en competir.
Boca pierde así a una de sus principales joyas justamente cuando comenzaba a consolidarse en Primera, y todo indica que el juvenil no volverá a ponerse la camiseta azul y oro en un partido oficial durante lo que queda de 2026.