Tadej Pogacar hace historia en la Strade Bianche con su cuarta victoria

El ciclista esloveno Tadej Pogacar volvió para ganar todo en el inicio de la temporada, reescribiendo la historia mundial en el ciclismo.

Tadej Pogacar, el extraterrestre sobre dos ruedas que está reescribiendo el ciclismo, ya es la Historia de la Strade Bianche tras su nuevo triunfo, decorado con un ataque sensacional a 80 kilómetros de meta. Es el cuarto trofeo de la carrera en su palmarés (2022, 2024, 2025 y 2026) -el 109 de su lista de la trayectoria.

El del UAE llegó con un minuto de ventaja sobre el ciclista que más cara le plantó, el francés Paul Seixas (Decathlon), que impidió el doblete del equipo emiratí al dejar atrás a Isaac Del Toro, el ciclista mexicano que cuajó una gran temporada el año pasado.

Tadej Pogacar, una máquina de ganar

La Clásica del 'Sterrato' tiene dueño indiscutible. La carrera que se desarrolla en Siena y que cumplió esta edición 20 años celebró el regreso de la leyenda eslovena, el mismo que pese a no competir desde el pasado 'Il Lombardía', en octubre de 2025, no dio una sola opción a la sorpresa. El campeón del mundo inició su temporada por todo lo alto, como si fuera un 'déjà vù' de la pasada.

Nadie había ganado tres seguidas. Nadie había triunfado en cuatro ocasiones antes. El suizo Fabian Cancellara era el único que aguantaba con tres. Y tuvo tiempo la bestia del ciclismo contemporáneo (ganador en 2022, 2024, 2025 y 2026) de jugar con las cámaras de televisión y de afrontar la tradicional subida final por Via Santa Caterina, en el corazón de la ciudad de Siena, celebrando junto a un público italiano entregado al dominador absoluto del circuito, sonriente pese al desgaste físico acumulado tras 202 km de recorrido.

Fue un circuito este año sustancialmente más corto. Y por eso quizá la más veloz de siempre, con una media de 42,6 Km/h. Se recortaron 13 km respecto al de la temporada anterior. Ni con esas hubo lugar a la incertidumbre. Todo bajo el control de un Pogacar que, a diferencia de la pasada edición, no cayó y necesitó de una gran remontada. En esta, dura con 3.530 metros de desnivel y 20 km menos de 'sterrato', fue el jefe absoluto.

Pogacar: sello personal

Porque permitió, como acostumbra, la escapada inicial de aquellos que ilusos sueñan con una campanada imposible si Pogacar está inscrito. Y en el Monte Sante Marie, la parte que se antojaba decisiva, con 1 km al 10,5%, el ritmo que impuso el suizo Jan Christen (UAE) sirvió en bandeja de plata el ataque a Pogacar, que repitió la zona en la que ya en 2024 exhibió todo su potencial.

Empezó su carrera personal, su 'show' particular. Ataque feroz que pareció sin esfuerzo. Se hizo casi 80 kilómetros en solitario el ciclista de apenas 27 años. Disfrutó de nuevo del liderato en tierra toscana. Del calor del público italiano. Y levantó los brazos, reverencia incluida, tras superar la mítica subida final que le aupó a ciclista histórico de esta clásica de las carreteras blancas. Pogacar volvió por todo lo alto. Póker. Nadie mejor que él en el 'sterrato' toscano.

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