Olav Kooij (Decathlon CMA CGM) se impuso al esprint en la quinta etapa del Tour de Francia, este miércoles en Pau, al término de una llegada masiva precedida por varias caídas. El noruego Torstein Traeen conserva el maillot amarillo con cerca de ocho minutos de ventaja sobre los favoritos en la víspera de la primera gran etapa de montaña en los Pirineos.
Kooij, que disputa su primer Tour de Francia, superó con solvencia al alemán Max Kanter y al belga Tim Merlier, mientras que muchos velocistas se vieron privados de pelear por la victoria después de haberse visto retrasados.
El corredor de 24 años, cuya convocatoria para el Tour estuvo en duda hasta última hora, dio la razón a los responsables del equipo Decathlon CMA GGM por haberlo seleccionado a última hora para el Tour de Francia en lugar de apostar todo únicamente por Paul Seixas.
El velocista neerlandés puso fin a tres años de sequía en la Grande Boucle para el equipo francés, desde la victoria de Felix Gall en Courchevel en 2023. Fichaje estrella para esta temporada, Kooij, con 51 victorias en su haber tras una primera etapa exitosa en Visma, estaba inicialmente destinado a ser el líder para el Tour de Francia, con el objetivo de ir a por etapas y el maillot verde.
Pero un virus le hizo perderse todo el inicio de la temporada y hundió muchísimo su cotización. "A partir de enero me sentía súper cansado y enfermo. Estaba realmente mal. Durante los dos primeros meses del año no toqué la bicicleta. Evidentemente dudé de poder volver a tiempo para el Tour".
Al mismo tiempo, Paul Seixas estaba adquiriendo una dimensión enorme, hasta el punto de afirmarse ya, pese a sus 19 años, como un candidato creíble al podio del Tour de Francia.
Este jueves, el pelotón del Tour de Francia encarará de nuevo los Pirineos en su sexta etapa, que recorrerá 186,2 kilómetros entre Pau y el circo glaciar de Gavarnie-Gèdre, incluyendo las míticas ascensiones al Col d’Aspin y el Tourmalet.