Una bandera, dos pasiones: el homenaje sanjuanino a Bangladesh en Plaza 25 de Mayo

Ceferino Montoya llegó a la Plaza 25 junto a su familia con una bandera de Bangladesh confeccionada por él mismo. Su gesto buscó agradecer el incondicional apoyo que el pueblo asiático le brinda a la Selección Argentina desde hace años.

La pasión por la Selección Argentina no entiende de distancias. Desde hace años, Bangladesh se convirtió en uno de los países que más fervor demuestra por la Albiceleste, con miles de hinchas que viven cada partido como si fuera propio. Ese cariño incondicional encontró una respuesta cargada de emoción en la Plaza 25, donde un vecino de Santa Lucía decidió rendir homenaje a esa amistad que nació gracias al fútbol.

Ceferino Montoya llegó al tradicional punto de encuentro de los festejos con una bandera de Bangladesh confeccionada por él mismo. Entre camisetas celestes y blancas, su creación no pasó desapercibida. Era una forma de decir "gracias" a un pueblo que, desde el otro lado del mundo, acompaña a la Argentina en cada Mundial y en cada competencia internacional.

"Ya venía pensándolo desde hace tiempo porque es el único país que siempre está con nosotros. Quieren nuestros colores tanto como nosotros, entonces decidí hacer la bandera como un pequeño gesto de agradecimiento", contó Ceferino, orgulloso de poder devolver, aunque sea simbólicamente, una parte del afecto que Bangladesh le demuestra al pueblo argentino.

No estuvo solo. Lo acompañaron su esposa, Micaela Coll, y su hija Emilia, de apenas 3 años, quien ya comienza a vivir la pasión futbolera que atraviesa a su familia.

Aunque este sea el primer Mundial que Emilia puede disfrutar con mayor conciencia, sus padres recuerdan que la historia comenzó mucho antes. En 2022, cuando Lionel Messi levantó la Copa del Mundo en Qatar, Micaela estaba embarazada y, aun así, salió a celebrar aquella conquista inolvidable.

"Este puede ser su primer título del mundo, pero lo más importante es que desde chiquita vaya sintiendo lo que significa el fútbol y la Selección", expresaron con emoción.

Mientras la plaza se llenaba de cantos, abrazos y banderas argentinas, la insignia verde y roja de Bangladesh aportó un mensaje distinto: el fútbol también puede tender puentes entre culturas y unir pueblos que jamás imaginaron sentirse tan cerca. En medio del festejo, el homenaje de Ceferino recordó que la camiseta argentina no solo emociona dentro de las fronteras del país, sino que también despierta un amor inmenso al otro lado del planeta. Y que ese cariño, tarde o temprano, siempre encuentra la manera de ser correspondido.

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