La final entre Estudiantes y Rosario Central siguió dejando imágenes polémicas incluso después del partido. Luego de los incidentes y de las fuertes protestas contra el arbitraje de Darío Herrera, los jugadores del conjunto platense protagonizaron una llamativa escena durante la ceremonia de premiación.
El plantel decidió permanecer en el campo para recibir la medalla correspondiente al subcampeón y cumplir con el protocolo. Sin embargo, cuando llegó el momento de premiar al cuerpo arbitral, los futbolistas comenzaron a aplaudir de manera irónica y entre risas, en una clara señal de disconformidad con las decisiones tomadas durante el encuentro.
Tapia apareció después de que Estudiantes recibiera sus medallas
Otro detalle que llamó la atención durante la ceremonia ocurrió con Claudio “Chiqui” Tapia. El presidente de la AFA no estuvo en el escenario mientras los jugadores de Estudiantes pasaban a recibir sus medallas, una ausencia que se hizo notar en medio del clima de tensión que ya rodeaba la premiación. Tapia apareció recién después, cuando comenzó el turno de los árbitros, subió a la tarima, saludó a Darío Herrera y al resto del cuerpo arbitral y luego permaneció allí para participar de la consagración de Rosario Central.
Fue en ese momento cuando las cámaras enfocaron a la delegación de Estudiantes, ubicada a un costado del campo, y registraron una reacción que rápidamente llamó la atención. Varios integrantes del plantel respondieron con aplausos irónicos y risas, en una escena que dejó en evidencia el malestar acumulado durante la final y que sumó un nuevo capítulo a una ceremonia cargada de tensión.
La bronca de Estudiantes con Darío Herrera
El gesto de los jugadores estuvo directamente relacionado con el enojo que el conjunto platense había mostrado durante gran parte del partido. Uno de los momentos más discutidos fue el penal sancionado a favor de Rosario Central, que Ángel Di María convirtió para dar vuelta el resultado, pero los reclamos no se limitaron a esa jugada. Desde Estudiantes también cuestionaron otras decisiones arbitrales que consideraron perjudiciales a lo largo del encuentro.
El malestar ya había quedado expuesto durante el desarrollo de la final, cuando Juan Sebastián Verón reaccionó con aplausos irónicos hacia Herrera después de una de las decisiones que generó protestas. Más tarde, esa misma forma de protesta se trasladó a los futbolistas durante la entrega de medallas. La tensión también se había hecho sentir desde las tribunas, donde hinchas de Estudiantes entonaron cánticos contra Tapia después del penal favorable al Canalla.
Una final que terminó rodeada de polémica
La ceremonia de premiación se convirtió en el último capítulo de una definición que había quedado marcada por los reclamos, los cruces y los incidentes. Antes de la entrega de medallas ya se habían producido enfrentamientos entre jugadores e integrantes de ambos planteles, primero dentro del terreno de juego y luego en los sectores internos del estadio, donde la tensión continuó una vez finalizado el partido.
Pese a ese clima, Estudiantes permaneció en cancha para completar la premiación. La reacción ante Herrera y la posterior aparición de Tapia quedaron registradas por la transmisión y rápidamente comenzaron a circular en redes sociales, sumando nuevas imágenes a una final que terminó con Rosario Central campeón, pero también rodeada de polémica.