En el mundillo del fútbol no hay quien no los conozca. Y mucho de eso tiene que ver por su paso jugando en distintos clubes de la provincia y hoy, habiendo superado hace rato los 40 años siguen demostrando su vigencia. Se trata de Carlos Biasotti y Leonardo Ávila, arqueros de Atlético Unión y San Miguel de Albardón, respectivamente, quienes se medirán el domingo para definir el campeón de la Copa de Campeones y que sumarán entre los dos 90 años bajo los tres palos.

"Creo que somos los más viejitos que seguimos jugando al fútbol".

Leonardo Avila / Arquero de San Miguel.

Biasotti, con 47 años, volvió a Unión y sigue demostrando estar a pleno en cada partido. Lo mismo vive Ávila que con 43 años es dueño absoluto del arco del rojinegro albardonero. "Creo que somos los más viejitos que seguimos jugando al fútbol", comenta Leo y Biasotti agrega: "Es una muestra que seguimos vigentes y nos queda para rato".

Los arqueros se conocen desde adolescentes, coincidieron jugando para Unión y Trinidad y lo más reciente en el fútbol fue hace poco cuando compartieron en Peñarol, en esa ocasión Ávila era el entrenador de arqueros y le tocó entrenar al rawsino. "Con Leo nos conocemos hace muchos años. Hemos compartido mucho y el domingo daremos una muestra que podemos seguir jugando con esta edad" comenta Biasotti. "Él es más grande que yo, así que se tiene que hacer cargo, la verdad que no lo entiendo, no se qué hace jugando todavía", bromea Ávila.

Y sí es que los dos tienen un amplio recorrido en el fútbol sanjuanino jugando en diferentes clubes y distintas categorías. Biasotti que en agosto cumplirá 48 años, volvió a Unión su viejo amor después de casi 12 años e inmediatamente se ganó la titularidad en el Torneo Local en donde venía atajando Federico Balmaceda, y también se afianzó bajo los tres palos en la Copa de Campeones: "Físicamente me siento muy bien, si no podría hacerlo le diría a mi técnico, siento un compromiso muy grande con esta camiseta. El futbol me dio mucho y sería una falta de respeto el hecho de querer estar si no me sintiera en condiciones, pero me siento en un gran momento", comenta Biasotti quien debido a sus compromisos en ambos torneos prácticamenente viene jugando tres partidos por semana. 

"Físicamente me siento muy bien, si no podría hacerlo le diría a mi técnico porque sería una falta de respeto". Carlos Biasotti / Arquero de Unión.

La situación de Leo Ávila es similar. Llegó al fútbol albardonero hace casi 8 años buscando seguir activo y se apasionó, tanto que ésta final será la novena que juegue (ganó las 8 jugadas contabilizando Liga Albardón-Angaco y Copa de Campeones en distintos clubes): "Me siento muy bien, en un gran momento. Creo que me llaman más ahora para contratarme que antes cuando estaba en mi plenitud", expresa quien en noviembre cumplirá los 44.

Tanto Biasotti como Ávila tienen por las mañanas sus obligaciones laborales, en tanto que las tardes están destinadas a los entrenamientos con sus clubes. La seguidilla de encuentros y el intenso trajín entre sus rutinas diarias, pasan factura y los dos arqueros lo reconocen: "Lógicamente que ahora la recuperación toma valor extra. Apenas llego a casa es dormir y dormir y tratar de recuperarse para el otro día" comenta el arquero de Unión. "Nosotros entrenamos tres veces por semana pero se siente, mucho más cuando me tocaba jugar los sábados por la Liga departamental y los domingos por la Copa, pero igual se disfruta", agrega el arquero de San Miguel.

Quizás jamás imaginaron seguir activos en el fútbol a esta altura ¿hasta cuando seguirán jugando? eso ni ellos lo saben. "Hasta que el cuerpo diga basta. Por el momento disfruto sentirme así, me siento muy bien y por el momento no pienso en el retiro", explicó Biasotti. "Cuando pierda el cosquilleo en la panza antes de un partido o cuando el físico diga basta porque por más que la cabeza diga que sí, si el cuerpo no da, ese será el momento de colgar los botines y los guantes", manifestó Ávila. 

  
¿Cuál es la clave de la plenitud de los arqueros? Para Biasotti el secreto está en la continuidad y en el descanso, pero Ávila reconoce que "el cuidado es la clave. No tomo alcohol, no fumo, trato de siempre llevar una vida ordenada hasta con la alimentación", sostiene.

El domingo habrá 90 años y mucha experiencia bajo los tres palos del Bicentenario. La Copa de Campeones busca dueño y los experimentados arqueros quieren otro título para sus extensas trayectorias pero claro, el premio será para uno solo. 

LA GRAN FINAL

El encuentro decisivo entre Unión y San Miguel por la Copa se dará el domingo a las 17.15 y con ambos públicos en el Estadio del Bicentenario. Antes, a las 14.30 se medirán por el tercer puesto Juventud Unida de Caucete y San Martín de Rodeo. Las entradas pueden adquirirse en las boleterías del coloso pocitano ese día desde las 13 horas y tienen un valor de 500 pesos las populares y 800 las plateas.