El volante, Juan Román Riquelme, está a un paso de ser nuevo jugador de Cruzeiro, que lo tendría a préstamo durante un año y medio. La idea es que el mediocampista regrese a Boca para jugar los últimos seis meses de su contrato y se retire con la camiseta xeneize.

Las negociaciones se cerrarían hoy, cuando además cierre el mercado de pases en Brasil. Este es el país donde apuntaban los rumores más fuertes para el futuro del ídolo del club de La Ribera (el otro equipo era Flamengo), más allá de las versiones de Tigre, Argentinos y Rosario Central en la Argentina.

El destino que también se mencionó fue China, por su buena relación con Sergio Batista (director técnico de Shanghai Shenhua). El conflicto comenzó luego de la final frente a Corinthians, cuando Riquelme anunció que no seguiría en Boca.

Por su parte, Rosario Central descartó ayer la chance de contratarlo para el Torneo de la Primera B Nacional, y en consecuencia aún no se sabe qué será de la vida futbolística del crack.

El presidente de la entidad rosarina, Norberto Speciale, descartó cualquier gestión de su club por fichar a Riquelme, luego de las declaraciones de Marcelo Delgado, amigo del mediocampista, que indicaban que estaba muy cerca de jugar en el Canalla en la Primera B Nacional.

“No hay ningún trámite por el jugador”, afirmó el dirigente en declaraciones a TyC Sports, y agregó: “Yo no escuché directamente al Chelito (Delgado) y no me puedo hacer cargo de lo que dijo él, me parece que fueron unas declaraciones desafortunadas”.

“Yo les pido que me crean, a nivel de dirigencia, no hay ningún tipo de trámite respecto del jugador Riquelme”, sostuvo el principal dirigente de Rosario Central.