Hay partidos y partidos. Y el de hoy no será uno más en la dilatada campaña de Angel Cappa porque el gestor del "tiki-tiki" que en 2009 estuvo a un paso de hacer campeón a Huracán, volverá a Parque Patricios como rival, sabiendo de los amores y odios que genera el fútbol cuando se cruzan camisetas. Será la vuelta de Angel al club con el que generó una forma de sentir el fútbol diferente. En la semana, Cappa habló de sus sensaciones en este regreso a Parque Patricios pero la respuesta del presidente de Huracán, Carlos Babinbgton fue durísima: no habrá saludo siquiera. En lo futbolístico, no habrá reencuentros tampoco. Tal vez, solamente el único sobreviviente de aquel tiki-tiki sea el arquero Gastón Monzón, porque ya no están los Goltz, los Bolatti, los Defederico. Es otro Huracán. Lejos de la lírica de ir para adelante, de ser ultaofensivo, el Globo de Rivoira hoy prioriza el cero en el arco propio antes que el gol en el arco contrario. Es más, apenas pone un solo punta y defiende con dos líneas de cuatro. Del otro lado, Cappa está en plena instrumentación del efecto tiki-tiki en River y si bien pone un solo punta (Funes Mori), lo rodea con mucho talento de la mano del dúo Ortega Buonanotte. Será el choque de dos formas de sentir el mismo fútbol, con la vuelta de un revolucionario como Cappa a Parque Patricios sabiendo que entró en la historia quemera pese a no ganar un campeonato.

