Newell’s Old Boys y Rosario Central empataron 2 a 2 en el clásico de la ciudad y le permitieron a Banfield tomar distancia de dos puntos como único líder de la clasificación del torneo Apertura, al continuar la decimoquinta fecha.
El equipo del Parque de la Independencia, con este resultado, quedó segundo a dos unidades del conjunto que orienta Julio Falcioni. Central, que lucha por sumar centésimas que le permitan evadir Promoción y descenso, se puso en ventaja rápidamente, con los goles marcados por Gervasio Núñez y Diego Chitzoff.
Newell’s descontó primero por intermedio del uruguayo Joaquín Boghossian y empató más tarde a través de otra conquista de un jugador extranjero: el paraguayo Jorge Achucarro, a los 28 minutos.
El primer período tuvo un ritmo impresionante. Los dos equipos asumieron el protagonismo y buscaron jugar en el área rival, convirtiendo la mitad de cancha en una mera zona de tránsito.
En ese contexto, Central pegó primero. A los 11 minutos, Jesús Méndez diseñó una buena maniobra de izquierda a derecha y abrió la pelota hacia la llegada de Jonathan Gómez, quien envió un centro justo para la cabeza de Gervasio Núñez, que definió con un golpe implacable y marcó la apertura.
Apenas se movió la pelota del centro y el elenco visitante volvió a lastimar. El lateral Chitzoff recibió libre, en el costado derecho, se animó y metió un sablazo desde fuera del área que se le metió junto al palo izquierdo a Sebastián Peratta. En solamente 13 minutos, los únicos que festejaban en el Coloso era el núcleo de 3.500 hinchas "canallas".
La modorra se sacudió otra vez, a los 15m., cuando el uruguayo Boghossian puso la pierna para corregir un centro rasante de Nahuel Roselli y así achicó las cifras.
Newell’s seguía ejerciendo un ligero predominio en procura de la igualdad y a los 28m. festejó, cuando el paraguayo Achucarro tocó de taco un largo tiro libre enviado por Lucas Bernardi y superó la tardía reacción de un sorprendido Jorge Broun.
El empate trajo cierto alivio en el once "rojinegro" que continuó manejando mejor la pelota, a pesar de que ya no tuvo ocasiones tan propicias para marcar.
En la segunda parte, el nivel decreció paulatinamente. Central apostó a un esquema más cauteloso, ya que no liberó tanto a los volantes y se dedicó a guarecerse cerca de su guardavallas.
Newell’s mantuvo la iniciativa, pero careció de esa cuota de necesaria profundidad, a excepción de que la pelota la manejara el citado Bernardi.
El último tramo del partido mostró a dos equipos luchando con fiereza cada una de las posesiones del balón (no fue casual que el árbitro Diego Abal mostrara un total de nueve tarjetas amarillas), con un Newell’s que exhibió ambición hasta el final, pero que no tuvo claridad.

