Una final sin color. Sin folclore. Tras la polémica desatada el martes cuando se postergó el encuentro para la tarde de ayer, mucho se puso en discusión. El partido entre Zondina y Desamparados se jugó en cancha de Marquesado y sólo con público local. La medida que se hizo para evitar hechos de violencia tuvo un resultado degradable, ya que apenas 100 hinchas zondinos se dieron cita para presenciar el encuentro mientras que los hinchas de Desamparados se conformaron con tener que escucharlo por radio. Así, la decisión de la Policía le quitó al juego lo más importante: el folclore que para esta clase de juegos resulta fundamental.
El clima de final estuvo ausente

