Era una carta puesta. Rubén Ramos, que venía de ser subcampeón argentino con San Juan en el Argentino de La Plata, llegaba como firme candidato y no defraudó, consiguiendo medalla de plata detrás del colombiano Walter Vargas. "Estos son momentos que hay que disfrutarlos al máximo, esta medalla es fruto del esfuerzo, el sacrificio y el gran trabajo que venimos haciendo. Hemos tenido una gran temporada y esta medalla sirve para coronar todo lo que nosotros dejamos de lado por este deporte", valoró el sanjuanino.