Volvió una noche, se lo esperaba. Ese bien podría haber sido otro título de la crónica. Apareció San Martín en el partido marcado como bisagra por el plantel. Es cierto que enfrente estuvo Italiano, quien de darse un par de resultados puede perder la categoría esta fecha. Pero lo importante anoche en Concepción era el local. En el regreso de Quiroz como técnico del Verdinegro al Pueblo Viejo, el equipo mostró una actitud intimidante. Por momentos jugó más que bien y lo trascendental pasó por las consecuencias del 4-0 sobre el equipo del Huevo Toresani, en la goleada más abultada de la temporada que le permitió ser líder junto a Quilmes, al menos hasta hoy cuando juegue el "Cervecero’. Justo seis días después de sufrir la derrota más importante de la campaña. Un síntoma que el equipo está despierto. A saber: Penco marcó otra vez y en este caso por triplicado (primera vez en la temporada) para trepar a la cima de los goleadores junto a Juan Martín con nada menos que 15 gritos. La gente acompañó y ovacionó a Teté Quiroz en su regreso a Concepción para sentarse en el banco local (lo había hecho como DT de Unión e Independiente Rivadavia). También sirvió el juego para el primer tanto de Gallardo con esta camiseta y la vuelta de Tonelotto tras 45 días de ausencia. Un viernes Santo ideal. Para pensar que, parafraseando a Raúl Alfonsín, la casa está en orden.
