Había que lograr un milagro. Esos sucesos que ocurren muy de vez en cuando en el fútbol. Así era la misión de la Villa Obrera, que ayer recibía al Gutiérrez mendocino intentando dar vuelta el 0-6 de la semifinal de ida. El equipo chimbero, que perdió a su técnico en la semana luego del grave tropezón abriendo la serie (lo dirigió en la revancha Juan Tello), hizo todo lo que tuvo a su alcance, pero se quedó a mitad de camino con el 3-0 a su favor que decretó el cierre de la temporada para el último equipo de nuestra provincia que buscaba el ascenso. Igual, teniendo en cuenta el presupuesto que tuvo la Villa, el saldo es positivo.
Ante un gran marco de público en el estadio chimbero y tal cual se preveía, el anfitrión salió con todo en la búsqueda de los goles que le permitieran acceder a la serie final. Pese al ir constante y generar diversas opciones para anotar, la apertura del score recién llegó a los 43’ del primer tiempo mediante la figura de la tarde, Jorge Steiner. Con todo el segundo tiempo por delante, aunque con el objetivo de marcar cinco tantos, la Villa tiro el resto en ese parcial. El Galgo Steiner aumentó en algo las ilusiones a los 17’ del complemento cuando estiró la ventaja al 2-0. Aunque de ahí en adelante, los nervios de la Villa le jugaron una mala pasada y así recién a los 37’ consiguió el tercer alarido, nuevamente por obra de Steiner.
Ahora Gutiérrez espera el rival para disputar la final por el ascenso. Ayer, en Mendoza, Huracán Las Heras abrió la otra semis venciendo 2-1 a Argentino.