Buenos Aires, 24 de octubre.- Se terminaron todas las dudas que había en torno a la disputa de los tradicionales Superclásicos de verano: Boca y River se pusieron de acuerdo mediante sus presidentes, Jorge Amor Ameal y Daniel Passarella, y determinaron verse las caras en la estación más calorusa del año, en el estadio Bicentenario de la localidad de Resistencia, Chaco.
Pese a las dudas de los organismos de seguridad y los dirigentes en un primer momento, los protagonistas de ambos planteles habían manifestado sus ganas de ser partícipes de un encuentro de tal magnitud, sin importar las distintas actualidades que tienen cada uno de los equipos. Otras personalidades, como por ejemplo Ramón Díaz, también habían revelado sus deseos de ver el partido.