El final. En el mano a mano de los dos escapados, el español Valverde fue más veloz que el nuevo líder.  <

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El ciclista español Alejandro Valverde conquistó ayer la segunda etapa de la Vuelta a España 2018 tras imponerse en la recta final del Caminito del Rey, donde terminaba la calurosa jornada. El murciano ganó el mano a mano con el polaco Michal Kwiatkowski, que es el nuevo líder de la general. El pelotón dejó atrás la costa para adentrarse en las montañas que enmarcan el paraje natural del Caminito del Rey. Los esforzados de la ruta afrontaron las empinadas cuestas que serpentean entre los picos de la sierra malagueña. La etapa no fue tan dura como la que ganó Esteban Chaves en 2015, pero significó la primera llegada en alto de esta Vuelta.

No tardó en formarse la primera fuga del día con Gougeard, De Gendt -que vive más cómodo saltando que dormido en el pelotón-, Rolland, Torres, Lastras, Maté y Saez. El andaluz se pegó su pequeño homenaje en casa. Después llegarían los primeros sustos: una caída para Fraile, un pinchazo para el líder Dennis, averías mecánicas para Zakarin y Porte... BMC y Bora se pusieron a tirar del grupo mientras el viento reducía la ventaja de la escapada. Los alemanes, al ver que Sagan se descolgaba, bajaron el ritmo.La etapa se recorrió a un ritmo alto y sostenido, siempre a un promedio de 48 kilómetros por hora. Tras coronar la cota de Bermejo, la penúltima del día, el pelotón apretó el acelerador para dar caza a los fugados. Gougeard y Rolland fueron los dos únicos fugitivos que lograron mantenerse en cabeza. Movistar tomó las riendas del tren mientras Sagan pedía clemencia. Fraile ya se había quedado, la caída le pasó factura. Castroviejo ayudó a encender la mecha en favor de Kwiatkowski. El Sky, ese equipo que puede alinear tres "ochos" distintos en Giro, Tour y Vuelta y ser prácticamente igual de competitivo, demostró que también puede controlar en la Vuelta, con sus pedalistas de segunda línea.

Hoy se espera una jornada de media montaña (178,2 km entre Mijas y Alhaurín de la Torre). La meta queda tras un prolongado descenso que permitirá ser controlado por los equipos interesados en pelear por el embalaje. Será una etapa a priori de transición para los líderes donde los velocistas deberían tener su primera oportunidad.

Sin chances, de mantener la malla roja quedó el australiano que estuvo arropado por sus compañeros del BMC.