Con la tercera fecha del Apertura de la Liga Iglesiana ya jugada, en el Club Los Coloraditos siguen avanzando en su ilusión de llegar a jugar como locales en el Norte rodeísto, camino a Angualasto. Y ese sueño está ya acercándose porque al trabajo de nivelación del terreno que está al costado de la ruta que une Rodeo con Angualasto, ya pasaron a la instalación de los postes del alambrado olímpico que pondría ya en condiciones al campo de juego de este club que nació con la llegada de la actividad minera al departamento, ser locales en serio. Las obras avanzan a gran paso y antes de junio podrían ya jugar en su propia cancha.

