Pasó Quilmes y el golpe fue duro. Tal vez por eso, en Desamparados y desde todos los sectores optaron por la mesura y el silencio par afrontar el día posterior a la derrota contra el Cervecero que lo sumió en el descenso directo. Desde la dirigencia no manejan ningún tipo de plan alternativo que no sea nada más que mantener la calma en estos momentos decisivos de la temporada. Por ahí, se especuló con la posibilidad de que el plantel quedara concentrado en todo este tramo pero la especie fue absolutamente descartada por fuentes allegadas a la comisión. En cambio la posibilidad de que hubiera un premio especial por salvar la categoría está pendiente de resolver porque algo había charlado con el plantel hace un tiempo atrás pero después, todo cambió y el tema pasó a ser secundario.

