Hace rato que este Petroleros de Mendoza dejó de ser una sorpresa. Tanto, que fue el último equipo argentino que jugó la Copa Intercontinental en Europa. Por eso, cuando viene a San Juan, le juega de igual a igual a cualquiera de los locales. Como pasó anoche, en La Barraca, por la Liga Nacional A-1 de hockey. Se plantó firme, marcó con atención y fue letal a la hora de definir. Por eso justificó con creces la victoria por 7-5 sobre Centro Valenciano. Un Valenciano que arrastró el simbronazo de quedarse sin técnico (Alfred Bridge quedó desvinculado y el Colorado Farrán mandó desde el banco), cometer errores de marca e ir siempre por detrás en el tablero. Por ese panorama, el triunfo mendocino fue merecido. Porque mandó estratégicamente en el juego, aguantó cuando el local se le vino encima y dio sus puñaladas decisivas en el final.
