GONZALO PRÓSPERI

 

En la previa habrá fiesta en Concepción, porque juega el ordenado y prometedor San Martín, y porque enfrente habrá un invitado especial como lo será River. Porque además tendrá presencia de hinchas "neutrales" y porque en el recién amanecer de la Superliga poder superar al equipo de Gallardo será un envión muy importante para las aspiraciones del Verdinegro. El Hilario Sánchez será testigo, desde las 20.05, de un encuentro clave para ambos más allá de tratarse recién de la 3ra fecha.


Será un partido con realidades muy diferentes. En San Martín para confirmar su buen momento futbolístico más allá de haber perdido la fecha pasada ante Belgrano (1-0), siendo un equipo que toma la iniciativa y que a demostrado tener un manejo de la pelota y de los espacios que lo hacen animador. Mientras que para River servirá para recuperarse tras sufrir una dura derrota en la semana por Copa Libertadores frente a Jorge Wilstermann en Bolivia, por 3-0, que llevó a que hoy su principal objetivo esté puesto en dar vuelta la serie de cuartos de final el próximo jueves. Y por ello hoy Gallardo apostará por un equipo alternativo, con la gran mayoría de jugadores que habitualmente son suplentes y con otros que integran el plantel de Reserva, como el sanjuanino Zacarías Morán Correa.

La última vez que River jugó en Concepción ante San Martín fue el 26/8/2007, y ganó el Verdinegro 1-0 (Brusco).

Aunque nada de esto opacará la presencia de River, porque independientemente de los nombres, sigue siendo River y para los hinchas Verdinegros y el plantel, enfrentarlo y poder desplegar su potencial es toda una prueba para la que viene demostrando que tiene argumentos y armas para quedarse con el triunfo, como sucedió hace 10 años cuando lo venció 1-0 en la última vez que se jugó un San Martín-River en el Hilario Sánchez.


Pipo Gorosito no confirmó el equipo, porque probó variantes en el mediocampo, pero se inclinaría por los mismos del partido anterior. Aunque con mayor vocación en ataque, volviendo a Mana por derecha que marca un gran diferencia cuando encara en velocidad, así como Villarruel lo hace en ataque para ser el socio de Barcelo. Serán dos realidades distintas, para un domingo que San Martín espera que sea de gloria.