
Esta vez River pagó demasiado caro sus errores. En el Bajo Flores, ante un rival de jerarquía como San Lorenzo, cayó 2-1 y dejó en el camino tres puntos que pueden inclinar la balanza del campeonato justamente en favor de su archirrival, el Boca de Guillermo Barros Schelotto. Los de Aguirre plantearon el partido con inteligencia, contaron con una defensa sólida y la magia de Merlini en la mitad de la cancha. Y aprovecharon las equivocaciones que venían del otro lado para construir un gran triunfo, y hacer crecer su chance de ingresar a la Libertadores.
En los primeros minutos, no había ocurrido gran cosa cuando llegó el primer gran sacudón del partido, en el que los dos apostaban a la presión en toda la cancha, plenamente conscientes de lo mucho que había mucho en juego. A los 13 minutos, San Lorenzo aprovechó una distracción de River en un lateral, Belluschi de espaldas al área puso un pase preciso y Blandi, con comodidad, marcó el 1-0.
Fue en ese momento que los de Gallardo volvieron a mostrar su temple ganador. Apenas cinco minutos después, consiguieron hilvanar un buen ataque, con jugadores abiertos por los dos extremos de la cancha. El Pity Martínez apareció solo por izquierda, Angeleri fue desesperado a cerrar, dejó la mano arriba y la pelota le pegó limpita. Herrera cobró penal y Driussi convirtió con clase para establecer el 1-1.
Sin embargo, se encontró con un tropezón carísimo en el área propia. Después de una gran jugada de Belluschi con doble caño incluido, el volante de San Lorenzo fue derribado. Y en el tiro libre posterior, Batalla dio un mal rechazo con los puños que rebotó en Paulo Díaz y se transformó en el segundo gol de San Lorenzo, a los 10 minutos del complemento.
