El mendocino Julián Santero estrenó de la mejor manera su condición de piloto titular en el Turismo Carretera, al imponerse ayer de punta a punta en la primera fecha de la temporada, que se realizó en el autódromo de Viedma.

El piloto de 23 años nacido en Guaymallén hizo un camino practicamente ideal dentro de la ACTC, que busca también recorrer el sanjuanino Facundo Della Motta. Santero se inscribió hace dos años en el TC Mouras (Della Motta debutó esta temporada con un tercer puesto en la primera fecha), categoría en la que resultó campeón.

El año pasado compitió en TC Pista y fue invitado por Mauricio Lambiris para participar en los 500 kilómetros de Olavarría en el TC, carrera que en la que obtuvo el tercer puesto.

Ayer, con el Torino preparado por el Coiro Dole Racing, no sólo que vivió la emoción de correr por primera vez como piloto titular de la categoría más popular del país, sino que le dio el enorme plus de ver primero que todos la bandera a cuadros.

Santero se convirtió en el piloto 209 de la historia que saborea un triunfo del TC y además cortó una extensa sequía de 45 años, ya que el último mendocino en ganar en esta categoría fue Alfredo Manzano en la Vuelta de 25 de Mayo de 1971. El último sanjuanino en ganar en el TC fue Henry Martín, en 2002.

LA CARRERA

Santero fue escoltado por los Chevrolet del arrecifeño Agustín Canapino y el marplatense Christian Ledesma, quien ascendió al último escalón del podio por una sanción a Facundo Ardusso (Torino), tercero en pista, quien por un toque provocó el despiste de Nicolás González, quien marchaba segundo en ese entonces y había tenido el ritmo para seguir de cerca a Santero.

No fue positivo el inicio de la temporada para el campeón, Guillermo Ortelli, quien debió abandonar a 6 vueltas del final tras un toque de Lionel Ugalde.

 

Paseo por las nubes


“Estoy en las nubes, voy a caer la semana que viene, no lo puedo creer. Estoy muy contento. Es un sueño, es increíble”, afirmó Julián Santero, instantes después de ver la bandera a cuadros en Viedma.

El mendocino afirmó respecto a la carrera disputada en la capital de Río Negro que “al principio intenté ir lo más rápido posible. (Nicolás) González venía con ritmo y no me podía escapar. Luego tuve problema de frenos y eso me complicó después de la mitad de la carrera. En el final lo sufrí porque venía con mucho humo, no sé si de motor o de caja, pero era muchísimo, y con la temperatura muy alta. No sabía si llegaba. Pero se dio”.