Consagrada. Cecilia Román es levantada luego de imponerse ante Carolina Duer, en lo que representó su tercera defensa exitosa de la corona mundial gallo de la FIB.

 

"Siento que cumplí un sueño: pelear en mi provincia, con el Cantoni como estaba y sentir el aliento de la gente en todo momento fue algo muy emotivo". Textual de la boxeadora sanjuanina Cecilia Román, quien el sábado por la noche retuvo su corona mundial gallo de la Federación Internacional de Boxeo en un Aldo Cantoni que estuvo repleto con 7.500 espectadores.

Es que la pionera del boxeo profesional femenino local cumplió con su objetivo de retener el cetro justamente ante la rival a la que se lo quitó hace un año, Carolina Duer, quien a sus flamantes 40 abriles no pudo con Román quien se impuso en las tarjetas de los jueces (ver aparte).

"Con (Carolina) Duer hice mis dos mejores peleas como profesional, pero siento que la del sábado fue mejor que cuando gané el título en Buenos Aires. Como había anticipado, Carolina iba a estar más preparada que la otra pelea y así fue. Me exigió más a mí y yo también siento que tuve que estar mejor para lograr retener el título. Se dio más pelea que boxeo más estilizado y eso pasó por las ganas que teníamos ambas de hacer bien las cosas", destacó Román en el día después tan esperado que vivió rodeada de sus principales afectos como son sus hijos.

Metida de lleno en el análisis del combate, la sanjuanina aseveró que "todavía no volví a ver la pelea por televisión, pero siento que la gané bien, con claridad. Hice las cosas que debía hacer y tuve un muy buen comienzo y también un buen cierre.

En el medio, del cuarto al séptimo round, me complicó un poco el tema del aire. Con mi equipo de trabajo ya hablamos de hacer un calentamiento un poco más extenso e intenso para lograr cambiar el aire antes de comenzar la pelea y no en el medio como me pasó el sábado.

Es un problema que puede ocurrir cuando uno está tan entrenado y seguramente lo corregiremos" y agregó respecto a lo que es una "ley no escrita" en el mundo del boxeo: "Duer es una boxeadora de gran experiencia y con muchos recursos, pero cuando uno es visitante sabe que debe ser muy superior a la local y eso no pasó en este caso. Le faltaron cosas como para poder ganarme el cinturón".

Luego de más de dos meses de preparación en Buenos Aires en el gimnasio que dirige su entrenador Juan Ledesma y donde hizo guantes con boxeadores destacadas como la campeona mundial Yesica Bopp, Cecilia dedicó el domingo al descanso, luego del festejo con su equipo post pelea. "Cenamos todos juntos y celebramos el triunfo porque este es el fruto de todo el trabajo que realizamos en este tiempo. Sin dudas fue la mejor preparación para una pelea que hice en mi carrera", reveló.

Mirando a su futuro y sabiendo que se le abre otro panorama al haber superado con éxito esta tercer defensa, la pugilista destacó que "en unos días debo viajar a Buenos Aires para reunirme con mi equipo de trabajo y definir qué objetivos tendremos a futuro. Quizá antes de fin de año tenga otra pelea, pero antes que nada hay que pensar hacia dónde queremos ir como equipo. Siempre pelear afuera es una tentación desde lo deportivo y también por el tema económico ya que las bolsas de dinero son mejores, pero no quisiera dar ese paso sin la preparación adecuada como para hacerlo lo mejor posible. Habrá que pensar bien entre todos y definir lo mejor que hacer".

 

 

LA PELEA

 

Sin deudas pendientes


Hace un año, cuando le arrebató la corona a Carolina Duer (19-5-1 6KO) en San Isidro, Buenos Aires, Cecilia Román (13-4-1) tomó la deuda de otorgarle una revancha. Entre medio estuvieron las dos defensas con la venezolana Ana Lozano, ambas victorias, la primera por una descalificación polémica le permitieron a Román ir ganando confianza como poseedora del cinturón de los 53,5 kilogramos.

Esa confianza la puso sobre el ring en la madrugada de ayer cuando subió al cuadrilátero con la convicción de repetir el triunfo y ceñir con más fuerza el cinturón celeste a su cintura. Desde el vamos se plantó en el centro del ring y con lanzamientos largos impuso condiciones. Su jab izquierdo fue un problema constante para Duer, quien debía introducirse en su guardia para llevar la pelea al terreno que más la favorecía, la media y corta distancia. El match tuvo un ritmo intenso, propuesto en mayor medida por la boxeadora nacida en la Villa Mallea, quien luego de "probarle" la mano a Duer, la obligó a retroceder con andanadas, algunas más efectivas que otras desnudando las falencias defensivas de la pugilista porteña. Tras repartirse los dos primeros asaltos, definidos por detalles, fue Román quien, entrando y saliendo combinando dos o tres manos, desbarató los monocordes y mecanizados movimientos de Duer, cuyas acciones se iban destiñendo en mares de frustración. Del tercero al séptimo asalto Cecilia acumuló una diferencia indescontable. Una derecha voleada que tomó caminando hacía adelante a la sanjuanina le dio el octavo asalto a la retadora. En ese round la sanjuanina se tomó un descanso para llegar lo más entera posible a los cuatro minutos postreros.

En el noveno y décimo capítulo Román volvió a tomar las riendas de contienda y ratificó su dominio. Dos jurados (Odutti y Palmieri) la vieron ganar 97-93 y otro, Waiseman, extrañamente, otorgó su tarjeta a Duer 96-94. Para DIARIO DE CUYO fue 98-92 para la sanjuanina.

Clara. La victoria de Román sobre Duer, que en la mirada de los jueces fue de dos tarjetas a una para la campeona.

 

FOTOS: MARIANO Y DANIEL ARIAS