Dos derrotas, 7 goles en contra en 180 minutos sin haber convertido ninguno a favor. Un descenso escalofriante en los promedios. Todo, todo junto en el momento más oscuro de Sportivo Desamparados en esta Primera B Nacional, momento en el que tocó fondo al ser goleado por Almirante Brown por 4-0 en Buenos Aires, en la que fue la más pobre y preocupante producción sanjuanina en la temporada. Perdió bien Sportivo. Fue una mezcla lamentable de errores, ansiedades, desconfianza e impotencia que lo sumió en una crisis de identidad de la que deberá salir de inmediato porque la amenaza de desmoronarse está ahí, cerca, al alcance de todos. Fue una derrota dolorosa no sólo por la cantidad de goles sino por el trámite del mismo partido porque al minuto de juego ya perdía después de que los jugadores de Almirante Brown apuraron en una pelota que parecía afuera y de que Desamparados durmiera. La conclusión de ese amanecer dormido fue lamentable porque Chavarri, solo, definió bien ante Aguiar y puso el 1-0 que cambió el planteo sanjuanino de inmediato. Otro error, otro gol.

