Más allá de la segura eliminación de la próxima Copa Libertadores, en Boca ayer se le dibujó una sonrisa a más de uno. Es que Román Riquelme entrenó de manera intensa e incluso le pegó a la pelota, por lo que algunos ya anticipan que podría tener su regreso luego de cinco partidos (el último fue ante Chacarita) el sábado en el clásico ante Independiente. Para ratificar esto serán clave estos dos días cuando Alfio Basile hará fútbol.

