‘Le pedí a Dios muchas veces para tener esta nueva oportunidad y por suerte me llegó‘. Fabián Orozco (29 años) aún recuerda bien lo que sufrió aquella noche fatídica del 28 de junio del 2013, cuando Julián Arístule lo mandó a la lona para toda la cuenta en el segundo round de la pelea que debía ser el paso previo a una chance internacional para el Noni, pero que sin embargo ante la derrota le cambió los planes de forma drástica. En este año y medio posterior, el sanjuanino se recuperó: hizo cinco peleas y ganó todas. Se calzó el cinturón Argentino y Latino OMB de los supergallos (55,380 kilogramos) y las vueltas del boxeo harán que los defienda por primera vez justamente ante el cordobés. Será en la velada que se desarrollará en Pergamino, el 20 de febrero y que tendrá al rawsino en la pelea de fondo pactada a diez asaltos (televisada por TyC Sports).
Orozco se encuentra trabajando en doble turno: por la mañana la parte física junto al profesor, Ariel Vega, y por la tarde, en lo boxístico con Mario Cabello. El Noni se encuentra casi dos kilos arriba del límite de la categoría, algo que según contó el pugilista es lógico y por eso confía en llegar de la mejor forma.
‘Quiero salir a ganarle, pero con tranquilidad. No me quiero volver loco como aquella vez cuando fui para adelante con todo y me comí una contra que me tiró. Sé que aprendí de ese error y una muestra es que gané todas las peleas que hice después. Para mí esta pelea tiene un sabor muy especial‘, remarcó Orozco, quien tiene como promotor al reconocido Osvaldo Rivero.

