En el silencio majestuoso del Parque Nacional El Leoncito, donde la noche se aferra a las montañas antes de entregar el cielo al sol, este domingo se vivió la primera edición del Trail Running El Leoncito, un evento que no solo reunió a casi 300 corredores, sino que también abrió un sendero emocional que aún resuena en quienes lo recorrieron. Fue más que una carrera: fue un encuentro entre personas y paisaje, entre esfuerzo y belleza, entre deporte y poesía.
Largada estelar
A las 4 de la mañana, cuando el aire todavía guarda el frío de la madrugada y la luna vigila las cumbres, los participantes de los 42 kilómetros iniciaron su ascenso. La primera parte del recorrido transcurrió bajo un cielo tan claro que parecía encendido. Las linternas frontales marcaban un pulso tenue, acompañando el avance hacia los 3600 metros de altura y hacia el punto más sagrado del recorrido: la cumbre del Tontal.
“Cuando llegué arriba y vi cómo el sol empezaba a pintar de naranja todo, sentí que la montaña nos estaba dando la bienvenida. Fue un momento que jamás voy a olvidar”, contó emocionado Martín Herrera, corredor catamarqueño que llegó por primera vez a Barreal.
Para muchos, la postal del amanecer sobre la cordillera pagó cada metro de desnivel acumulado. Varios frenaron, se sentaron sobre alguna roca y respiraron profundo. Ese gesto se repitió a lo largo del día en todas las distancias: correr era importante, pero contemplar era obligatorio.
A las 6 de la mañana, mientras los primeros rayos de sol encendían el polvo del camino, largó la categoría de 21 km, seguida por los 10 km a las 7. Cada corredor encontró su ritmo y su emoción, siguiendo senderos que serpenteaban entre llanos, faldeos y vistas amplias que parecían extenderse hasta lo infinito.
“Es la primera carrera en la que la gente frena para sacar fotos y nadie protesta. Al contrario: todos quieren recordar esto. La naturaleza nos obligaba a parar”, relató entre risas Carolina Muñoz, participante de los 21 km, con la cámara del celular aún llena de imágenes.
Barreal, colmado y contento
La fiesta deportiva se sintió también en las calles de Barreal, donde la capacidad hotelera llegó al 100%. Los bares, restaurantes y negocios vivieron un fin de semana atípico, lleno de movimiento y entusiasmo. Para los vecinos, la llegada de tantos visitantes fue un alivio económico y una celebración cultural.
“Nunca habíamos visto tantos corredores juntos. Vinieron de todos lados: Córdoba, Buenos Aires, Patagonia, Cuyo… El pueblo estuvo vivo todo el fin de semana”, comentó José Díaz, dueño de un pequeño hospedaje familiar.

De clásico sanjuanino a referencia nacional
Desde la organización, el balance no podría haber sido mejor. Además de la impecable respuesta logística, la energía del público y el entusiasmo de los corredores marcaron un debut que promete continuidad.
“El objetivo es claro: queremos que El Trail Running el Leoncito sea un clásico de San Juan, pero también una carrera que se instale en el calendario nacional. El escenario es único, y creemos que va a atraer a corredores de todo el país y más allá”, expresaron los organizadores, aún con la adrenalina del evento en el cuerpo.

2026 confirmada
Apenas cruzada la línea de meta de los últimos corredores, llegó la noticia que muchos esperaban: la segunda edición del Trail Running El Leoncito ya está confirmada para 2026. Con más distancias, mejoras logísticas y la misma esencia que conquistó a quienes se calzaron las zapatillas en esta primera aventura.
“Yo ya me anoté mentalmente. No sé cómo van a superarlo, pero confío en que lo harán. Este lugar tiene algo… algo que te llama”, cerró Laura Brizuela, una sanjuanina que completó los 10 km con lágrimas de emoción.
PODIOS GENERALES
10K — HOMBRES
1º Santiago Flores
10K — MUJERES
1º Priscila Vildoso
21K — HOMBRES
1º Juan Carlos Catnich
21K — MUJERES
1º Micaela Palomo
42K — HOMBRES
1º Jesús Muñoz
42K — MUJERES
1º María Luisa Velázquez